Quinta jornada de ollas populares y protesta frente al Ministerio de Desarrollo Humano en Villa Lugano

Movimientos sociales pidieron asistencia alimentaria para los comedores comunitarios y reconocimiento económico para las trabajadoras esenciales de esos lugares.

Este jueves se desarrolló la quinta jornada de ollas populares en más de 20 villas y barrios de la Ciudad de Buenos Aires. “Para visibilizar todas las tareas que garantizamos las organizaciones sociales y exigir su reconocimiento”, destacaron los movimientos sociales convocantes. Además, hubo una protesta frente a la sede del Ministerio de Desarrollo Humano y Hábitat de la Ciudad de Buenos Aires, en Eva Perón y Piedrabuena, Villa Lugano (Comuna 8). 

A la jornada de ollas convocaron el Frente de Organizaciones en Lucha (FOL), la CTA-A, Barrios de Pie y el Federación de Organizaciones de Base (FOB).

En un comunicado expusieron: “Luego de las jornadas donde instalamos ollas populares en más de 20 villas y barrios populares de la ciudad, éste jueves 16 de Julio continuamos con las jornadas de lucha y ollas populares por quinta semana consecutiva para visibilizar todas las tareas que garantizamos las organizaciones sociales y exigir su reconocimiento. Vamos a estar en Villa 31-31 Bis; Villa 1-11-14; Villa 21-24, Ciudad Oculta, Cildañez, Barrio Inta, Villa 20; Villa Soldati; La Boca; Constitución, San Telmo; Playón de Fraga; entre otros”.

“Si algo puso en evidencia la emergencia sanitaria es que la pandemia del covid-19 no nos pega a todes de la misma manera. Las necesidades más urgentes para afrontar la pandemia se encuentran en las villas y barrios populares de la ciudad. Allí donde los problemas estructurales de toda la vida quedan al descubierto y la vulneración de los derechos más básicos de los sectores populares es moneda corriente. Allí donde vive el 10% de la población de la Ciudad pero donde se encuentran la mitad de los contagios del distrito. Allí donde se vuelven a disparar los nuevos casos de coronavirus”.

“Es en las barriadas más humildes de la ciudad más rica del país donde las organizaciones sociales atajamos todos los penales que desata la crisis social y económica. Durante años de gestión macrista las desigualdades sociales se profundizaron y presupuestos millonarios que debían destinarse a la urbanización de nuestros barrios se despilfarraron en negociados como en el caso de la Villa 31-31bis de Retiro. Para colmo, debemos enfrentar esta pandemia con una reducción del presupuesto para los barrios populares por parte del Gobierno del PRO: de $5700 millones en 2019, se redujo a un presupuesto de $3280 millones en 2020”.

“Allí donde la emergencia sanitaria y la circulación del virus crece estamos las promotoras de salud comunitaria de las organizaciones realizando de manera voluntaria y con enorme vocación de solidaridad tareas de concientización, promoción de cuidados, relevamientos y acompañamientos de adultos mayores”.

“Allí donde el hambre duele en nuestres niñes están los comedores y merenderos comunitarios sostenidos principalmente por las compañeras mujeres que hacemos malavares para que la comida alcance para todes y se pasan horas garantizando el alimento. Exigimos refuerzo alimentario acorde a la situación de emergencia que estamos viviendo en nuestros barrios. Allí donde la cuarentena y el aislamiento multiplican las situaciones de violencia machista estamos las Promotoras de Género para acompañar a cada compañera y vecina de los barrios que tienen que convivir con su agresor sin recibir una ayuda integral por parte del Estado porteño”.

“Allí donde los espacios de niñes, jardines y bachilleratos populares tienen que permanecer cerrados somos las educadoras y coordinadoras quienes garantizamos el proceso de enseñanza-aprendizaje a fuerza de ingenio y creatividad; produciendo materiales, videos, fotos, mateniendo el vínculo con les pibis, estudiantes y familiares. Y también es en los barrios populares donde las cuadrillas de recolección de residuos de las cooperativas cumplimos un trabajo esencial de limpieza y desinfección sin tener garantizados todos los elementos de cuidado ni el debido reconomiento económico”.

“Somos quienes estamos en la primera linea ante la emergencia sanitaria y dando respuesta a los derechos vulnerados en un modelo de ciudad pensado para pocos que excluye y estigmatiza. Por todo esto, exigimos un Fondo de Emergencia urgente, con fondos públicos aportados por los sectores más ricos de la Ciudad, para reconocer el trabajo no pago de miles de compañeras y compañeros, para realizar las obras que nos permitan acceder al agua potable, para re-urbanizar las Villas. Porque si algo sabemos es que el virus no distingue entre ricos y pobres pero la desidia del Estado si”.

A su vez, este jueves se desarrolló una protesta frente a la sede del Ministerio de Desarrollo Humano y Hábitat de la Ciudad de Buenos Aires, en Eva Perón y Piedrabuena, Villa Lugano (Comuna 8). Movimientos sociales pidieron asistencia alimentaria para los comedores comunitarios y reconocimiento económico para las trabajadoras esenciales de esos lugares.

La concentración en el lugar está encabezada por dirigentes y militante de la Agrupación 17 de Noviembre, del Polo Obrero, del Movimiento Teresa Rodríguez-Votamos Luchar, el CUBa-MTR y el Movimiento Territorial Liberación (MTL-Rebelde).

En un comunicado conjunto titulado “Larreta: con hambre no hay cuarentena” expresaron: “La grave situación social, la desocupación en aumento, la falta de alimentos y la pérdida de los ingresos de la población trabajadora en las villas y los barrios pobres de CABA empujan a los vecinos romper la cuarentena para buscar alimentos”.