Reabrió la Biblioteca Miguel Cané de Boedo

También se inauguró allí el flamante Espacio Borges.

Este jueves se reinauguró la Biblioteca Miguel Cané y se inauguró el flamante Espacio Borges (Carlos Calvo 4319, Boedo, Comuna 5).

Además de un nuevo lugar dedicado a la literatura infantil en la planta baja, la biblioteca cuenta ahora con cinco salas en el primer piso dedicadas a las distintas facetas del autor más importante de la literatura nacional: la sala de Borges autor, la de Borges lector, diseñada por Iván Moiseeff, una línea de tiempo en la que se ilustra su biografía, una sala audiovisual donde se proyectan entrevistas, y el estudio en el cual se recluía a leer y trabajar en sus textos, durante la época en que trabajaba allí como bibliotecario, explican fuentes oficiales.

Participaron del acto el Ministro de Cultura de la Ciudad de Buenos Aires, Enrique Avogadro; el director de Bibliotecas de la Ciudad de Buenos Aires, Javier Martínez; y María Kodama, quien preside la Fundación internacional Jorge Borges y tuvo la gentileza de ceder algunas de las fotos que se exhiben en la exposición permanente del espacio.

Como explicó Javier Martínez, además de ampliar los espacios de lectura, se incorporaron nuevas lógicas de acceso a la información en general, así como mesas de trabajo compartido que se combinan con los muebles originales de la biblioteca.

Avogadro dijo: “El Espacio Borges habla de cómo el patrimonio físico está también imbricado por el patrimonio inmaterial, y de la importancia de pensarlo como algo que está vivo, que efectivamente nos conecta y nos permite proyectarnos a futuro”.

María Kodama contó que este fue el lugar donde Borges escribió “Las ruinas circulares”, y que en una entrevista que le hizo Victoria Ocampo, él confesó que nunca más volvió a escribir nada con la intensidad con la que escribió ese cuento en la terraza de la Biblioteca. Kodama animó a los lectores a no intentar “entender” a Borges en una primera aproximación, ya que lo intelectual es una segunda capa, por debajo del sentir.

El espacio cuenta con fotos cedidas por los fotógrafos Sara Facio y Eduardo Grossman.