Recoleta: cierra el Buenos Aires Design y 700 personas temen perder el trabajo

El domingo es la fecha límite, pero se puede extender hasta el 18 de febrero. El Gobierno porteño pide vaciar el predio. La Legislatura porteña votó una nueva concesión por 15 años y la audiencia pública se hará recién en verano.

Este domingo 18 de noviembre Emprendimientos Recoleta SA, cuyo accionista mayoritario es el Grupo IRSA, debe entregar el inmueble donde desde hace 25 años funciona el Buenos Aires Design (avenida del Libertador y Pueyrredón, Comuna 2). Se vence la concesión otorgada por el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires. Autoridades porteñas podrían dar una prórroga hasta el 18 de febrero.

Sin embargo, más de 700 familias quedan sin trabajo porque cierran los 70 locales comerciales, incluido el Hard Rock Café. Más de 20 ya habían cerrado meses atrás. Los trabajadores no descartan hacer un corte de calle en avenida Libertador y Pueyrredón este miércoles para pedir la continuidad laboral.

La Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires aprobó la primera lectura de una ley para definir la nueva concesión, que será por 15 años y se podrá extender otro lustro más. Sin embargo, la audiencia pública está estipulada para inicios de 2019 recién.

La ley estima que Ciudad admitirá “la continuidad de los usos (de los permisionarios actuales) por un plano que no podrá ser menor a los 18 meses, hasta tanto se adjudique la nueva concesión”. Sin embargo todavía no se sancionó en forma definitiva.

Además, hubo reuniones entre el Gobierno porteño e IRSA, pero no llegaron a un acuerdo para que el BA Design esté abierto mientras se hace la audiencia pública y se vota la segunda lectura.

Fuentes oficiales de Ciudad aseguran: “El domingo 18 vence la concesión e IRSA tiene que entregar el predio en las condiciones que estipula el contrato, libre de ocupantes y de locales. Tiene un período de gracia de tres meses, hasta el 18 de febrero para entregarlo”.

Ramón Villaveirán, gerente de Asuntos Públicos y Gubernamentales de IRSA, explicó: “Nosotros estábamos dispuestos a seguir operando el shopping, de hecho hace un mes que venimos conversando con el Ejecutivo y habíamos acordado una prórroga de 30 meses más, pero el viernes nos llamó Juan Franchi, responsable de concesiones del Gobierno de la Ciudad, y nos dijo que daba marcha atrás. Unilateralmente decidieron que debía cesar la actividad comercial en el shopping”.

El ejecutivo de IRSA agrega: “Tendrán que asumir el costo político de dejar a 700 familias en la calle, mientras paralelamente sacan un decreto antidespidos diciendo que las empresas deben informar antes de hacer despidos. No es una decisión nuestra cerrar, menos en un momento tan crítico como este, no se puede dejar a tanta gente sin trabajo”.