San Cristóbal: así luce la estación de subte donde los vecinos quieren montar un museo

En 2016 se presentó un proyecto para que a la estación Urquiza de la Línea E se le agregue el nombre Semana Trágica y se le incluya un espacio de recordación para que disfruten los pasajeros.

En 2016 se presentó un proyecto para que a la estación Urquiza de la Línea E se le agregue el nombre Semana Trágica y se le incluya un espacio de recordación para que disfruten los pasajeros.
Por Juan M. Castro

La estación General Urquiza de la Línea E del subte de la Ciudad de Buenos Aires, ubicada sobre la avenida San Juan y la calle Urquiza (San Cristóbal, Comuna 3), presenta graves problemas de humedad en sus muros, incluso en los túneles por donde circulan los vagones. Además de dañar los murales históricos de los andenes, en más de una ocasión el subte tuvo que pasar de largo por los charcos cerca de los cables de corriente, informaron varios usuarios a este medio.

Miguel Ángel “Pipi” Gonzales, secretario de Derechos Humanos de Asociación gremial de trabajadores del Subterráneo y Premetro (AGTSyP), ratificó a este medio los problemas descriptos por los viajeros y dijo sobre la seguridad en la estación: “Es una situación de peligro tanto para los usuarios como para los trabajadores lo que pasa”.

Desde hace varios años, hay vecinos, trabajadores del subte y la Junta de Estudios Históricos local Jorge Larroca (autor del libro “San Cristóbal el barrio olvidado”) que piden que esta estación se llame General Urquiza – Semana Trágica. También solicitan que allí se construya un museo sobre estos sucesos, acaecidos entre el 7 y el 14 de enero de 1919. Aquella jornada tuvo epicentro en los Talleres Vasena, una fábrica metalúrgica donde hubo una huelga por mejores condiciones laborales. Este lugar luego cerró y fue demolido. Hoy se conservan algunos muros dentro de la actual Plaza Martín Fierro, ubicada a dos cuadras de la estación.

Esta iniciativa despertó el interés del legislador porteño con Mandato Cumplido (MC) José Cruz Campagnoli. En junio de 2016 presentó un proyecto de ley en la Legislatura local (Expediente 1986-D-2016) para que se hagan realidad estos dos pedidos.

Sin embargo, en junio de este año el proyecto de ley perderá estado parlamentario si no obtiene un dictamen favorable en la Comisión de Cultura (que habilita su tratamiento en el Recinto de sesiones).

Los fundamentos parlamentarios del proyecto de Campagnoli decían sobre este museo subterráneo: “Se incorpora una estética particular y un desarrollo temático en conmemoración a dichos acontecimientos. Los elementos que exhiban el material temático en los andenes serán de tipo mural. En otras áreas podrán ser exhibidores de tipo espacial y/o rodeables, garantizando la circulación y seguridad de los pasajeros”.

En representación de los metrodelegados de la AGTSyP, González defiende el proyecto: “Nosotros como trabajadores del subte nos tenemos que hacer cargo de esta historia. Más allá de no vivir en el barrio, somos de la clase trabajadora, esta historia nos involucra. Tal como hicimos con la estación Entre Ríos – Rodolfo Walsh queremos reflejar lo que pasó durante la Semana Trágica”.

Lejos del sueño del museo sobre la Semana Trágica, en la actualidad los problemas de humedad comprometieron los murales de los andenes. Este medio recorrió el lugar y apreció las marcas blancas que deja el rastro de agua sobre la obra “La entrada triunfal del General Urquiza en Buenos Aires” de Leonie Matthis de Villar (1938).

El problema persiste también en los techos y paredes de los túneles donde están las escaleras mecánicas, tanto las que conectan con la calle como las que van desde la boletería a los andenes. “Este deterioro es la muesta de la inacción del Gobierno porteño. La empresa (concesionaria Metrovías) no hace las inversiones necesarias y eso se ve tanto en el material rodante como en las estaciones”, analiza González.

Fuentes de la empresa afirman que está en marcha un proceso de renovación en los solados para que no haya más filtraciones en la estación General Urquiza. Al momento de hacer la recorrida, este medio divisó obreros que trabajaban sobre la vereda norte de la avenida San Juan, al lado de la boca de subte. También hacían labores para reparar caños de agua.

Además, fuentes de Metrovías dijeron a este medio el plan de obras previsto para la estación Urquiza: “Se van a encarar están relacionados con la limpieza de mayólicas mediante un sistema blasting de precisión con el fin de desprender el sarro incrustado en las mismas y que evita el daño en la pintura. El sistema es ecológico debido al bajo consumo de agua y la utilización de productos inocuos”.

“Por otro lado, en una segunda etapa se van a encarar trabajos de pintura integral de la estación y reparación de filtraciones mediante inyección de resinas poliuretanicas”, sumaron.

A nivel global, la empresa concesionaria dice sobre el plan obras en la línea E: “El plan integral de mejoras tiene distintos niveles de intervención de acuerdo a la estación y, en líneas generales, abarca la renovación de pisos por mosaicos graníticos, pintura integral y la renovación de toda la luminaria por artefactos LED, de alto poder lumínico, como así también la renovación de desagües y la reparación de filtraciones.

“En la Línea E se está llevando adelante la renovación de vías de toda la traza, una importante obra de infraestructura por parte del gobierno de la Ciudad que se realiza después de la finalización del servicio a los usuarios, todas las noches”, añadieron.

“De manera adicional, avanzamos con el blindaje de boleterías en las estaciones Varela y Medalla Milagrosa, las cuales se suman a los trabajos finalizados en las estaciones Emilio Mitre. Las tareas incluyeron el desmontaje de las boleterías existentes, el izado y montaje de la estructura blindada, la instalación eléctrica y la pintura integral de las mismas”, sumaron.

Esta situación pone el foco en una de las líneas del subte porteño con más demandas de los usuarios. Sus 12 formaciones son las más antiguas de toda la flota. Esto lleva a reclamos por la falta de aire acondicionado, según divulgó un estudio del Centro de Estudios Nuevo Milenio. La frecuencia es otro de los asuntos frecuentes. Según fuentes oficiales, es la única línea donde la frecuencia supera los cinco minutos. En las otras, ronda los tres minutos.

En marzo del año pasado el legislador porteño Diego García de García Vilas (entonces Confianza Pública, ahora Vamos Juntos) había impulsado un pedido de informes para saber el plan de obras previsto y la cantidad de inspecciones realizadas.

La Línea E del subte porteño recorre casi 10 kilómetros desde Plaza de Mayo (Estación Bolívar, Comuna 1) hasta Flores (Plaza de los Virreyes, Comuna 7), donde se puede hacer combinación con el Premetro (Flores – Villa Lugano, Comuna 8).