Se vistieron como en La Casa de Papel para rechazar los Consorcios Participativos

Los manifestantes calificaron la iniciativa del Gobierno porteño como un “espectacular atraco”.

Integrantes del grupo “Indignados por Expensas” se vistieron como en la popular serie La Casa de Papel para protestar contra los Consorcios Participativos, una iniciativa que promueve el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires.

Sobre este grupo, sus miembros afirmaron que es un movimiento de consorcistas, integrado por propietarios e inquilinos porteños que surge con motivo de este proyecto. “Es un cambio de paradigma. Es lo que se denomina el “tecnopoder” que atrapa “todo tipo de datos” conectados en celular, computador y notebook. En el caso particular de propiedad horizontal, cuando el propietario tenga que dar sus datos personales, privados e información sensible al administrador, loguearse en el sistema único, obligatorio y monopólico del Gobierno para acceder al mismo; quedará incrustado y más aún con los chats obligatorios que el gobierno impone a los consorcios”, advierten.

“La vida en los edificios pasará a ser un objeto de mercado y la identidad de los propietarios e inquilinos, datos personales cooptados a la fuerza por el administrador, serán datos e información monetizables. La persona como elemento, la inducción de conductas, la vulneración de derechos, privacidad, intimidad; para delinear una trazabilidad y cartografía que segmenta a los edificios y a los vecinos, sus comportamientos, consumos, preferencias, gustos, costumbres, horarios, poder adquisitivo, genero, religión, política y tendencias”, explican para fundamentar su malestar con la medida del Gobierno local.

“Datos que obtienen para gestionarlos mediante sistemas y motores de búsqueda en tiempo real; para pasar “de la necesidad y el deseo” al desarrollo del “mercado del deseo y la satisfacción”. Y ofrecer todo tipo de servicios para satisfacer necesidades, reales e inventadas, mediante negocios de corporaciones que se cartelizan para abordar en forma masiva la mercantilización de la propiedad horizontal”, añaden.

En septiembre del año pasado, el Gobierno de la Ciudad presentó la plataforma web de Consorcio Participativo. El jefe de Gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta, dijo que su administración busca que sea “más transparente y participativo” el proceso administrativo en los edificios habitacionales.

En la actualidad hay más de 47.000 consorcios en territorio porteño. El proyecto plantea controlar el trabajo de los encargados, verificar los pagos, vencimientos y reclamos. Los dueños de propiedades pueden participar en las reuniones de consorcio de manera virtual. También se podrá “reservar el uso de espacios comunes, habilitar foros de discusión para resolver temas de convivencia, obtener el reglamento de copropiedad, controlar los gastos y realizar el pago de expensas, entre otros”, aseguró el Gobierno porteño.

“Queremos facilitar que la gente pueda participar en las decisiones de su consorcio, que muchas veces es una caja negra que no sabemos lo que pasa, cómo se decide y qué se gasta”, dijo el mandatario local.

Esta iniciativa todavía no se discutió en la Legislatura de la Ciudad. Sin embargo, el oficialismo Vamos Juntos cuenta con 34 de las 60 bancas.

Rodríguez Larreta además destacó que “la plataforma permitirá calificar al administrador y darle un voto de confianza que podrá ser quitado de acuerdo a la opinión de cada vecino. Así, la suma de todas las opiniones permitirá destacar la labor de los mejores administradores registrados que además de su matrícula, ofrecerán avales de su gestión a través de la estimación de los vecinos”.

Antes que este grupo que emula a La Casa de Papel, otros actores en la vida de los consorcios hicieron críticas. Gabriel Rollandi, presidente de la Cámara Argentina de Sistemas Informáticos para la Propiedad Horizontal (CASIPH), dijo a Infobae que la propuesta del Gobierno “armará una cartelización y un monopolio estatal”, por lo que la organización exige que “se dé opción a los consorcios de elegir entre lo público y lo privado”.

Por su parte, el año pasado vecinos de Balvanera y San Cristóbal en una asamblea del Consejo Consultivo Comunal 3 votaron una nota de rechazo a los Consorcios Participativos. Criticaron la entrega de datos personales para construir esta plataforma. También adujeron que las reuniones de consorcio deben ser presenciales, según el Código Civil y Comercial de la Nación, y no es válido el reclamo virtual, entre otros asuntos.