Terminó la obra Zona Calma en Villa Real: en 188 cuadras los autos irán a 30 kilómetros por hora

El Gobierno porteño espera reducir 75% los siniestros en esta parte de la Comuna 10. Los vecinos habían presentado un amparo para suspender los trabajos, pero la justicia favoreció a la administración capitalina.

El Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires informó que culminó la construcción de la Zona Calma en el barrio de Villa Real (Comuna 10). Es un perímetro de 188 cuadras (47 manzanas) donde los autos irán a 30 kilómetros por hora para evitar accidentes y favorecer al peatón, tal como había adelantado este medio en mayo de 2017. Comprende el territorio entre las calles Ramón Lista, Nogoyá, Juan E. Martínez e Irigoyen.

De este modo se reducirá la velocidad máxima a 30 kilómetros por hora en 12 calles (que actualmente tiene una máxima de 40 kilómetros por hora), y una velocidad máxima de 20 kilómetros por hora en los ingresos de tres escuelas. Esperan que la cantidad de siniestros en la zona baje 75%.

“Además, se incluyeron 10 alertas de acceso a través de cruces elevados, demarcación horizontal y vertical, se construyeron 16 intervenciones físicas reductoras. También se crearon 1.400 metros cuadrados de espacios verdes y se intervinieron los entornos de tres escuelas a partir de la incorporación de señalización vertical y reductores de velocidad, que permitirán a los conductores identificar mejor estos espacios para circular con mayor precaución. Se incluyó más de 400 metros cuadrados de nuevo espacio peatonal”, explican fuentes oficiales.

“La obra busca una mejora integral en el barrio y consiste en la incorporación de recursos como: señalética y sendas peatonales elevadas en accesos al área, ciclovías protegidas, chicanas y nuevos espacios verdes”, añaden.

“Zona 30 tiene como finalidad devolverle la calle a los vecinos del barrio generando un entorno más seguro y amigable para las 14.000 personas que viven y se mueven todos los días por allí”, añaden.

Los vecinos de Villa Real habían presentado un recurso de amparo para frenar los trabajos. Decían que eran innecesarios. Sin embargo, la justicia porteña le dio la razón al Gobierno de la Ciudad, el cual retomó las labores, que estuvieron a cargo del Ministerio de Desarrollo Urbano y Transporte.