Trabajadores de Rodizio ocupan el lugar y exigen el pago de sueldos atrasados

La crisis en el local gastronómico de Costanera Norte es anterior a la pandemia.

Desde el viernes, los 60 trabajadores de Rodizio Costanera ocupan el restaurante y exigen el pago de sus sueldos, porque solo subsisten con los ATP que abona el Gobierno nacional.

En febrero de 2019 el local gastronómico entró en concurso de acreedores, luego pagó salarios en cuotas y desde marzo no entrega dinero a sus empleados, quienes aseguran: “No recibimos ninguna clase de ayuda de parte del dueño, ni obra social tenemos para nosotros y nuestras familias”.

Durante los primeros meses del aislamiento, Rodizio Costanera no ofreció take away ni delivery. Tampoco reabrió cuando el Gobierno porteño lo autorizó.

Además, desde diciembre de 2018 figuran los aportes a la seguridad social y a la obra social figuran en rojo.

Juan Toselli es responsable de la sociedad Maillol S.A. dueña de Rodizio Costanera, que hasta el 2016 tuvo también el local de Puerto Madero (Comuna 1). Pero la sociedad se dividió y Toselli se quedó con el restaurante de Costanera que alberga algo más de 400 cubiertos, consigna BAE.

Hace unos meses, Tosellí contó al portal citado que el reclamo era cierto, pero que no tenía dinero para saldar las deudas. Aclaró que estaba buscando un socio. La situación empeora porque la concesión se venció en agosto de este año y si bien por la pandemia recién se licitará en diciembre, no habrá prórrogas, señalaron en el Gobierno porteño. Rodizio tiene una deuda importante de canon que ronda los $5 millones. El canon se actualizó en marzo, pese a la pandemia, ahora vale $596.356. El Gobierno de la Ciudad le ofreció seis planes de pago que no se cumplieron.

Antonio Yapura, delegado de Rodizio Costanera y mozo hace 25 años, dice: “El dueño nos dice que no tiene plata y ni puede abrir y que le esta yendo mal. Desde el año pasado que nos viene pagando el sueldo en cuotas, no es sólo por la pandemia. Si en diciembre lo licitan, se complica más. Nos dijo que estaba buscando un socio, pero no le creemos. Si se le vence la concesión es imposible que consiga un socio”.

“Sólo nos dio $6000 en toda la pandemia. Nosotros somos empleados que hemos trabajado más de 30 años para Rodizio y nos tuvimos que arreglar con un ATP de $17.000. No recibimos ninguna clase de ayuda de parte del dueño, ni obra social tenemos para nosotros y nuestras familias. Nos vamos a quedar acá hasta que nos pague lo que nos adeuda, necesitamos que abra porque queremos trabajar. Desde que estamos acá, vino gente que compró vales en Groupon para venir a cenar y viene a reclamar, también proveedores”, dijo el delegado.

Al respecto, en diálogo con BAE Negocios Toselli señaló: “La realidad es que lo tomó el sindicato, se me hace imposible abrir. Para abrir necesito una plata que no tengo, entre sueldos, mercadería que debo y acondicionar el local necesito $6 o $7 millones que no tengo. Estoy tratando con inversores para pedir una prórroga en la concesión, pero el Gobierno porteño quiere ir a licitación abierta en marzo del año que viene. Creo que algo puede aparecer todavía”.