Trabajadores públicos de salud mental denuncian malas condiciones laborales

Emitieron un comunicado público para alertar la situación. Se trata del Programa ADOP/ADOPI.

Trabajadores del Programa ADOP/ADOPI (Programa de atención domiciliaria psiquiátrica – Psicológica – social) de la Ciudad de Buenos Aires, con sede en San Luis 3237 (Comuna 3), emitieron un comunicado público para denunciar malas condiciones laborales.

“En un contexto donde las necesidades de salud mental de la población debe ser un eje central en materia de políticas públicas ante el impacto del aislamiento social, el miedo al contagio, la pérdida de familiares, de empleo, etc., la desidia en que la Dirección General de Salud Mental y el Ministerio de Salud del GCBA mantiene a los trabajadores y por ende a los usuarios es alarmante. Salarios menores a $10.000 de bolsillo, viáticos y teléfonos costeados por los trabajadores, amenazas de no cobro o incertidumbre ante las trabas burocráticas para el cobro del salario, actitudes persecutorias por parte del empleador que se agravaron en contexto de pandemia y reclamos justos, que son desoídos sistemáticamente”, señalaron.

“Compañeros valiosísimos que sostuvieron la tarea con su profesionalismo, su cuerpo y la fuerte convicción de que el Programa ADOP ADOPI es garante de múltiples derechos a la población usuaria, hoy se ven obligados a dejar su trabajo ante este plan sistemático de desgaste y maltrato por parte del GCBA. Esta es una forma más de vulneración de derechos de la población usuaria de la que hacemos responsable a la Dirección General de Salud Mental y al Ministerio de Salud del GCBA”, agregaron.

El ADOP/ADOPI es un dispositivo de atención domiciliaria interdisciplinaria creado en el año 2003, bajo la Resolución Nº 2200 – MSGC/06, que depende de la DGSAM.

Está dirigido a personas: residentes en CABA con red socio-familiar continente; personas que presenten padecimiento mental severo en situación de crisis, quienes al momento de la admisión se encuentren con limitaciones motoras o psíquicas transitorias para concurrir a tratamiento ambulatorio; que el paciente acuerde y acepte la intervención domiciliaria; en caso de contar con cobertura social, se viabilizará la atención a través de la misma.

Entre sus objetivos se encuentran: brindar accesibilidad a tratamiento a usuarios que se encuentran momentáneamente impedidos de movilizarse para acceder a la consulta, con el fin de fortalecer las estrategias de tratamiento ambulatorio de personas con trastorno mental; favorecer el abordaje interdisciplinario de la situación de crisis en el entorno del paciente, reconociendo a la familia como un ámbito de recuperación del paciente reduciendo y/o evitando en muchos casos la necesidad de una internación.

Según la web oficial del Gobierno porteño: “Está conformado por 10 equipos de atención para adultos y 5 equipos de atención para niños, distribuidos según las áreas sanitarias de CABA. Cada equipo está constituido por psiquiatra, psicólogo y trabajador social que realiza la atención en el domicilio del usuario de manera programada y por un tiempo limitado, hasta el cese de la situación de crisis, estimado en tres meses”.

“El cierre de la intervención se realiza con una derivación asistida al tratamiento ambulatorio. Se realiza un proceso de articulación con los dispositivos ambulatorios disponibles en la red sanitaria”, agregan.