Una nena de 11 años murió en un incendio en un taller textil de Mataderos

El lugar está en Cañada de Gómez al 2700. Sería un emprendimiento de dos familias que funcionaba en forma irregular.

Una niña de 11 años, llamada Mariana, murió este domingo cuando se incendió el taller textil donde residía con su familia, en Cañada de Gómez al 2700 (Mataderos, Comuna 9).

Según se informó, la vivienda era compartida por dos familias, las cuales tenían un taller irregular en el garaje.

“La cuestión es recalcar que el Estado es responsable. Si se pusiesen a controlar toda la producción de las fábricas y las condiciones en las que se trabaja sería fácil que se termine este tipo de incendios. De las últimas 9 muertes, 8 fueron menores de edad, y además una persona que estaba embarazada”, expresó Juan Vásquez, representante del Colectivo Simbiosis Cultural que nuclea a costureros porteños. También integra la CTEP.

“A las 9 de la mañana se originó el incendio en una de las habitaciones de la casa donde funcionaba el taller, no se sabe bien si fue un corto por un arbolito de navidad o una espiral para mosquito, aún esperamos el resultado de las pericias. Habían estado dos meses sin trabajo y había llegado un corte que lo pensaban trabajar esta semana”, dijo a Ansol.

“Hoy no fueron los chicos a la escuela donde cursaba la nena porque se están viviendo momentos muy duros. A nivel distrital se está organizando una colecta para poder realizar un aporte económico, porque la familia perdió todo. Por la tarde desde la comunidad educativa de Mataderos nos vamos a acercar a la casa”, dijo Carolina Brandariz, secretaria de géneros e igualdad de oportunidades de la UTE-Ctera y responsable del Distrito Escolar Nº 13, Mataderos.

“Hay un grado de vulnerabilidad muy fuerte, no sólo por lo que pasa en el taller sino que en las casas de los trabajadores textiles también pasa igual. Estamos trabajando desde la Cooperativa “Juana Villca” en pensar la casa por un lado, y el trabajo por el otro, y es difícil porque está muy naturalizado. Además, se precariza trabajo porque en la industria hay un desgaste tan grande que pagan precios del año pasado y, encima, te lo recortan. La industria está asfixiada, y entonces que le podés decir a los compañeros que están en el taller: ¿Qué se vayan a alquilar algo? Esta crisis que sufrimos tiene como resultado este tipo de condiciones en el trabajo”, reflexionó Vásquez.

“Acercamos a la escuela un material que se llama “De eso si se habla”, un cuadernillo que fue confeccionado desde UTE cuando paso el caso de los niños Rodrigo y Rolando, en Flores, que también murieron en un incendio en un taller clandestino. Ahí se habla de falta de regulación por parte del Estado, y como termina derivando en la trata de personas”, planteó Brandariz y agregó: “Es una situación donde, primero, están las condiciones de este ajuste económico que en lugar de favorecer el trabajo de estas familias, lo precariza cada vez más. Y, por otro lado, la falta de regulación del Ministerio de Trabajo de la Ciudad. Cuando fue el caso de los chicos de Flores hicimos una trabajo de denuncia junto con las organizaciones sociales para que cuando sucedan este tipo de hechos tengan implicancias políticas concretas”.

La Dirección General de Protección del Trabajo del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, entre 2017 y este año, inspeccionó 4.696 talleres y establecimientos (un local cada cinco veredas) que presentaban algún tipo de irregularidad, como trabajo en negro, explotación laboral. 192 depósitos fueron clausurados en el marco de estos operativos.

En general, están relacionados con la industria textil o la producción y comercialización de indumentaria. La mayoría se ubican en el barrio porteño de Flores (Comuna 7), en sus vecinos Parque Avellaneda (Comuna 9) y Floresta (Comuna 10) y la zona de Mataderos (Comuna 9).

Los datos surgen del Mapa del Trabajo Precario e Informal, elaborado por el Gobierno porteño a instancias de la ley 4.331, sancionada en octubre de 2012.

Los casos se repiten con frecuencia en un perímetro de 70 cuadras y aproximadamente tres kilómetros cuadrados, delimitado por las avenidas Carrasco, Juan B. Justo, Nazca y Juan Bautista Alberdi. Estrictamente, compromete a Flores, Floresta y Vélez Sarsfield. En todo 2017 y el primer trimestre de 2018, allí ocurrieron 18 allanamientos y se concretaron 70 clausuras, informó El Cronista.

También alertan que hay trabajo sin registrar en el barrio de Puerto Madero (Comuna 1) y alrededores. Fuentes oficiales puntualizan que la mayoría son empleados de comercios gastronómicos.

El mapa muestra una denuncia por irregularidades laborales en la sede de un edificio corporativo ubicado en Juana Manso y Azucena Villaflor. Algo similar ocurre con la sede central de un banco privado, en la City porteña, o incluso un lujoso local del Patio Bullrich.