Vecinos de Flores se organizan para asistir a gente sin techo: “Hay muchos que quieren transformar esta realidad”

Pura Ciudad habló con este grupo que reparte comida caliente y abrigo los viernes a la noche y los sábados por la mañana.

Desde hace dos semanas un grupo de vecinos de Flores (Comuna 7) se reúne los viernes a la noche y los sábados por la mañana para repartir abrigo y comida caliente a gente en situación de calle.

“Hay buena voluntad de quienes quieren transformar esta realidad, que no es nada fácil”, dice a este medio Emiliano Andrés Oliera, uno de los impulsores.

Empezaron siendo un par y ahora, gracias a la difusión en redes sociales, hay cerca de 200 personas involucradas. Se los puede buscar en Facebook como Un mar de fueguitos en Flores.

En las recorridas son cerca de 15 vecinos. “Están copándose, respondiendo re bien, nos organizamos en comisiones (comunicación, cocina, logística) para no pisarnos, no desgastarnos y que la ayuda sea concreta”, suma Emiliano.

Este viernes recibirán frazadas, termos, descartables (bandejitas, cucharas y vasitos), servilletas, ropa de abrigo preferiblemente clasificada. Estarán el viernes a las 20 y el sábado a las 10 en la Plaza Flores.

“Esto es algo apartidario, somos vecinos ayudando. Es político desde el punto de vista de dar una mano al que está en situación vulnerable”, suma Emiliano.

Al consultarle sobre los sin techo del barrio, asegura: “Hay mucha familia, gente sola, mucho gente consumiendo. Van rotando, los echan de los lugares, es difícil encontrarlos en el mismo lugar. Están dispersos por todo el barrio. Hay más en el puente de la autopista, en Plaza Flores y las laterales. Ellos se ponen sobre las persianas de los locales. Siempre donde haya luz o sea un lugar. Sufren mucha violencia”.

“La idea es, cuando estemos más organizados, no solo llevar plato de comida, sino sentarnos y escuchar con la gente en situación de calle. Hay gente que no habla todo el día con nadie. Imagínate esa cabeza, cómo se construye. Más cuando hay una realidad, más allá de las políticas del Estado, donde la ligan los más vulnerables”, concluye Emiliano.