Vecinos de La Boca juntan firmas contra Catalinas Sur II

Elaboraron un petitorio y continúan las reuniones a la espera de la audiencia pública.

Elaboraron un petitorio y continúan las reuniones a la espera de la audiencia pública.

La Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires aprobó la primera lectura de una ley para rezonificar terrenos en Catalinas Sur II en el barrio de La Boca. Es para hacer desarrollos inmobiliarios y tenes espacios públicos en torno a Azopardo, Brasil, la autopista Buenos Aires-La Plata, Pedro de Mendoza, Gualeguay, Caboto, Arnaldo D’ Espósito y Necochea. Los vecinos habían hecho un proyecto de ley para crear un Área Ambiental de Urbanización Parque (UP en el Código de Planeamiento Urbano) que quedó relegado por el del oficialismo. A la espera de la audiencia pública para plantear su malestar, juntan firmas y difunden un petitorio.

El texto de esta convocatoria afirma: “Rechazamos enérgicamente el proyecto de ley N° 2237 presentado por el Ejecutivo del GCBA y votado en la Asamblea Legislativa en primera lectura el 07 de septiembre de 2017, que permite la construcción de 150.000 m2 en torres de 25 pisos o más en esos terrenos. También se prevé abrir tres nuevas calles, lo cual generará un aumento en el tránsito vehicular de la zona, que desde sus orígenes como Barrio fue pensado para no tener contaminación, con espacios verdes y calles peatonales. El proyecto tampoco contempla la ampliación de los servicios básicos (agua, cloacas, gas, electricidad) que ya hoy, con la población concentrada en la zona, comienza a presentar problemas”.

“Asimismo, uno de los lotes habilitados para la construcción de las torres fue años atrás un depósito de YPF. Luego de la explosión e incendio de varios camiones que cargaban combustible, YPF se retiró y los terrenos fueron cubiertos con concreto. Son terrenos contaminados, un peligro para la salud ambiental. Exigimos la remediación de esos terrenos con el control de un ente público, según lo pide la ley, antes de su utilización para cualquier fin”, agregan.

Además, confeccionaron una carta abierta a los vecinos del barrio donde afirman: “Al barrio Alfredo Palacios, con sus 53 años de plena vida y vigor, se lo quiere someter a convivir con nuevos edificios de 25 pisos que no compatibilizan con su tipología edilicia, sus lugares verdes, sus veredas anchas y peatonales, pensado con un criterio muy moderno de construcción para su época”.

“Logramos juntar más de 3.000 firmas exigiendo que el Poder Ejecutivo del GCBA nos brindara toda la información acerca del proyecto. Así fue como el arquitecto Mariano Orlando (director de Planeamiento del GCBA) se hizo presente en el Quincho en dos ocasiones para explicar el proyecto del Gobierno de la Ciudad, y escuchó a más de 200 vecinos que se proclamaron unánimemente en contra de lo proyectado. Luego de esto, un grupo de vecinos se presentó espontáneamente en la última reunión de la Comisión de Planeamiento en la Legislatura porteña, para informar a todos los legisladores, nuestros representantes, acerca de la situación. Se realizó un festival en el Quincho, con la participación de quinientos vecinos para darle visibilidad a la problemática”, agregan.

“La numerosa movilización de los vecinos/as, sumada a la contundente postura de rechazo al proyecto del Gobierno de la Ciudad, fue la principal herramienta para conseguir que el proyecto de ley no ingresara a la Legislatura porteña durante las sesiones de 2016, dándonos tiempo para organizarnos. Al comenzar el año 2017 los vecinos seguimos reuniéndonos y comenzamos a pensar un proyecto propio para todos los terrenos en cuestión, a fin de que, en lugar de perder los espacios verdes, logremos potenciarlos y abrirlos al barrio. Fue así que el 28 de abril presentamos el Proyecto de Ley N° 1250, pidiendo la rezonificación de dichos terrenos como “una unidad cultural, recreativa y deportiva”, y solicitando la conformación de una mesa de trabajo con participación de los vecinos, las diferentes organizaciones del barrio y el Gobierno de la Ciudad para pensar juntos lo mejor para los habitantes de Catalinas. Visitamos todos los Bloques legislativos para contarles de qué se trataba nuestro proyecto y buscar el apoyo para su tratamiento posterior”, rememoran.

“Al inicio del mes de agosto nos enteramos que el Poder Ejecutivo de la Ciudad había presentado otro Proyecto de Ley, el N°2237, afectando a los terrenos mencionados, dándoles una rezonificación que permitirá la construcción de 150.000 m2. En la primera reunión de la Comisión de Planeamiento nos presentamos para exigir que en el debate se incluyera nuestro proyecto, el N° 1250, cosa que logramos, lo que permitió a muchos vecinos que participaron de esas reuniones expresarse. No obstante, el día 7 de septiembre se votó y se aprobó en la sesión de la Asamblea legislativa, en primera lectura, el proyecto N°2237 del Ejecutivo. Ahora nos quedan dos instancias más para seguir luchando por nuestro proyecto: la Audiencia Pública, que será convocada en cualquier momento, y la segunda lectura (votación definitiva) en la Cámara”, agregan sobre el futuro del proyecto.

Los vecinos autores de la carta abierta que hay problemas en infraestructura a tener en cuenta: “Las torres del barrio cuentan con 10 pisos. En poco tiempo, y si no hacemos nada al respecto, conviviremos con torres de 75 metros de altura sobre la Av. Brasil  y Pedro de Mendoza (casi el doble de los edificios de Prefectura) y con otras de 60 metros sobre Gualeguay, Caboto y A. D´Espósito (el doble de cualquier edificio de Catalinas Sur); nuestro barrio consta de 2.500 unidades (140.000 m2). Según el proyecto que ya se votó en la Legislatura se quieren construir 150.000 m2, o sea, otro Catalinas (7.000 o más habitantes); el proyecto del Ejecutivo no habla de mejorar la infraestructura de los servicios esenciales: cloacas, agua, electricidad, gas, no se tiene en cuenta la pérdida de sol en distintas zonas del barrio, por lo tanto deberíamos convivir prácticamente en estado de hacinamiento y en penumbras; la apertura de calles prevista en el proyecto del Ejecutivo puede agravar los problemas de inseguridad que comenzaron a incrementarse en el barrio cuando se retiró el Cinturón sur; asimismo, uno de los lotes habilitados para la construcción de las torres fue años atrás un depósito de YPF. Luego de la explosión e incendio de varios camiones que cargaban combustible, YPF se retiró y los terrenos fueron cubiertos con concreto. Son terrenos contaminados, un peligro para la salud ambiental que, según marca la ley, no pueden ser utilizados para ningún fin sin que se realice su remediación (saneamiento), cosa no prevista en el Proyecto de Ley del Ejecutivo”.

“Hasta hoy, gracias a la participación de los vecinos se ha logrado que el predio que ocupa la Asociación Vecinal Catalinas Sur sea exceptuado del proyecto original de construcción edilicia manteniendo su uso de espacio verde y actividades sociales”, concluyen.