Vecinos se reunieron con Carrillo y legisladores porteños contra la construcción de un estadio en Villa Crespo

Rchazan la obra para 16.000 personas en Humboldt entre Padilla y Camargo del club Atlanta. También impulsaron un recurso de amparo.

Vecinos del barrio porteño de Villa Crespo (Comuna 15) se reunieron con Facundo Carrillo, secretario de Gestión Ciudadana del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, para mostrar su rechazo ante la construcción de un microestadio para 16.000 personas en un predio cedido al Club Atlanta por el Gobierno porteño, ubicado en la calle Humboldt entre Padilla y Camargo. También vieron a los legisladores Marcelo Guouman (Evolución), Marta Martínez (AyL) y a Laura Marrone (FIT). El lunes verán a Gabriel Fuks, del área de medio ambiente y seguridad de la Defensoría del Pueblo de la Ciudad de Buenos Aires.

Los vecinos atribuyen el estadio al diario La Nación y la empresa de espectáculos AEG Worldwide. “Planifica realizar espectáculos musicales todas las semanas del año. El movimiento de esta multitud sobre la calle Humboldt y otras calles periféricas al estadio, en un barrio tranquilo como el nuestro, traerá aparejado un sinfín de inconvenientes que van desde el caos de circulación y estacionamiento hasta el cambio absoluto de la fisonomía barrial”, dicen los vecinos.

“Los vecinos autoconvocados de Villa Crespo reaccionamos ante este emprendimiento que tendrá grave impacto en la vida cotidiana de los habitantes del barrio, y llevamos adelante una serie de acciones para impedir el deterioro de nuestra calidad de vida”, agregaron.

“El día 31 de enero, después de diez meses de solicitar infructuosamente un interlocutor por parte del Estado, tuvimos una reunión con Facundo Carrillo, Secretario de Gestión Ciudadana del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires. Fue una conversación muy larga, en la que planteamos nuestra postura y expusimos nuestras preocupaciones. Carrillo se ofreció a ser nuestro interlocutor por parte del Gobierno. Convinimos con él líneas de trabajo y abrimos una línea de diálogo que continuará desarrollándose en breve. El día viernes 1 de febrero nos reunimos en la Legislatura con legisladores de tres bloques: Marta Martínez, de AyL; Marcelo Guouman, de Suma+; y Laura Marrone, de FIT. Todos nos dieron su apoyo, y acompañarán todas las iniciativas que llevemos adelante para defender la vida de barrio ante los perjuicios que trae la construcción del estadio”, agregaron.

Los vecinos presentaron un recurso de amparo para frenar las obras del estadio con el patrocinio del Observatorio del Derecho a la Ciudad.

La causa judicial, luego de una serie de discusiones por el Juez que tendría a su cargo tramitarla (competencia), quedó radicada en el Juzgado en lo Contencioso Administrativo y Tributario N° 3, caratulada “FUNDACIÓN CIUDAD C/ GCBA S/ AMPARO – AMBIENTAL”, Expte. N° A36344-2018/0. Apenas finalice la feria judicial debería resolverse el pedido de medida cautelar peticionado.

Sobre el amparo, los vecinos y el ODC rememoran: “En septiembre de 2017, la Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires aprobó, por amplia mayoría -cuarenta y seis legisladores de un total de cincuenta y siete- (PRO, Frente para la Victoria (FPV), Bloque Peronista, Confianza Pública, Bien Común, Corriente Nacional de la Militancia, Frente Renovador, Sindical Peronista, y Frente Socialista Auténtico) la ley N° 5.874, por la cual, el Gobierno de la Ciudad le cedió por cuarenta años al club Atlanta, de Villa Crespo, más de 28 mil m2 de tierras públicas ubicadas en la calle Humboldt 486, entre Padilla y Camargo, a metros de la avenida Corrientes. A la vez, se autorizó al club a construir un Estadio Cubierto y contratar con un tercero su construcción y explotación. Atlanta acordó con el diario La Nación y AEG Worldwide la construcción de un Estadio de treinta metros de altura y capacidad para 16 mil personas -el doble del Luna Park-, donde planean hacer más de cien eventos por año, sobre todo musicales, casi tres eventos por semana. La misma ley aprobó que el predio estuviera exento del pago del impuesto inmobiliario y de la tasa de alumbrado, barrido y limpieza, mantenimiento y conservación de sumideros por cuarenta años”.

“Estos predios fueron cedidos al Club desde el año 2005 (Ley N° 1.643), en un principio para el funcionamiento del centro polideportivo y sede social de la Asociación Civil, la construcción de una escuela, un centro cultural y espacio verde. Esto no se cumplió. En el año 2012 se aprobó la Ley N° 4.270, estableciendo como destino de dichos predios la ampliación de la Sede Social del Club. Con esta ley, que en ningún momento hablaba de un Estadio Cubierto, el Banco Ciudad otorgó en el año 2014 más de 100 millones de pesos a la empresa Lugones Center S.A. para que construya el estadio que, en 2015, sufrió un derrumbe. Lugones Center abandonó la obra al poco tiempo, sin saldar la deuda con el Banco Ciudad. La Agencia de Protección Ambiental (APRA), encargada de otorgar los certificados de aptitud ambiental para la construcción de obras de esta envergadura, categorizó a esta obra como de “impacto ambiental SIN RELEVANTE EFECTO” al encuadrar la obra y la actividad como Club Social, Cultural y Deportivo, y no como Estadio”, agregan.

“Esta violación de la ley tuvo por objeto soslayar el cumplimiento de la ley N° 123 de Evaluación de Impacto Ambiental, que estipula que para un Estadio se tiene que desarrollar un procedimiento de Evaluación de Impacto Ambiental CON RELEVANTE EFECTO, que implica elaborar un Estudios de Impacto Ambiental y convocar a Audiencia Pública obligatoria para que la ciudadanía pueda expresar su valoración de la obra. Estadios de este tamaño se construyen en otras partes del mundo, pero nunca en el centro de las ciudades, puesto que para su funcionamiento es necesario establecer formas de acceso y circulación que sólo resultan factibles en las afueras de los centros urbanos. Ciudades como Londres, Berlín, Madrid, e incluso Montevideo, han previsto la construcción de estos estadios en zonas no residenciales, industriales o portuarias, y un estadio emblemático como el Madison Square Garden, que es mencionado en la ley aprobada por la legislatura como ejemplo de un estadio construido en un sitio céntrico, está en una zona de oficinas y estaciones de tren y será demolido en el año 2023”, alertan.