Congreso: liberaron a la mayoría de los detenidos
Solo un manifestante continuaba arrestado por una causa previa. El resto afronta cargos por resistencia a la autoridad.
Tras los incidentes, destrozos y represión en los alrededores del Congreso de la Nación por las marchas contra la reforma laboral, la mayoría del casi centenar de detenidos a manos de fuerzas federales y porteñas recuperó la libertad.
Según informó la Policía de la Ciudad, de los 20 manifestantes que arrestó, solo uno permanecía detenido al cierre de la jornada debido a una orden de captura vigente por una causa previa por robo en el conurbano bonaerense. Además, quedó imputado en la investigación que lleva adelante la Justicia porteña.
El resto de los aprehendidos fue liberado, aunque continúan vinculados a una causa por “atentado y resistencia a la autoridad”, tramitada por la Unidad de Flagrancia Este del Ministerio Público Fiscal de la Ciudad.
Según datos de CABA, entre los detenidos se encontraban militantes del Partido Justicialista, integrantes del Movimiento de Trabajadores Excluidos (MTE) y seguidores del dirigente social Juan Grabois.
El MTE había denunciado que unos 30 militates habían sido detenidos en torno a Lima y México, a varias cuadras del Congreso, cuando ya habían pasado los incidentes en torno a las vallas de Rivadavia y Callao (el episodio de los encapuchados tirando la molotov).
En paralelo, fuentes oficiales señalaron que fuerzas federales arrestaron a más de medio centenar de personas en distintos puntos de la Ciudad de Buenos Aires, tanto en las inmediaciones del Congreso como en estaciones de tren, en controles previos a la movilización.
Según fuentes de la cartera nacional, parte de esos procedimientos se justificaron en pedidos de captura vigentes y en infracciones a la ley de drogas. Los involucrados aún se encuentran en proceso de identificación judicial.
La ministra de Seguridad Nacional, Alejandra Monteoliva, aseguró que entre los manifestantes hubo grupos organizados que actuaron con violencia, algunos de los cuales portaban bombas molotov. En declaraciones públicas y mensajes en redes sociales, sostuvo que los hechos buscaban “desestabilizar” y no tenían relación con una protesta pacífica.
La movilización había sido convocada por la Confederación General del Trabajo, pero los choques con la policía terminaron desarticulando gran parte de la protesta antes de que concluyera la jornada.
Desde el oficialismo, distintas figuras respaldaron el accionar de las fuerzas de seguridad. La exministra de Seguridad Patricia Bullrich afirmó que “la excusa es la protesta, pero el objetivo es el desorden”, mientras que el presidente Javier Milei compartió imágenes de los incidentes para cuestionar a quienes, según dijo, relativizan la violencia en las calles.
En tanto, desde sectores opositores y organizaciones sociales insistieron en que la mayoría de los manifestantes se movilizó de forma pacífica y reclamaron la liberación inmediata de todos los demorados, al tiempo que denunciaron una criminalización de la protesta en el marco del debate por la reforma laboral.






