El histórico Edificio Tornquist sumaría viviendas, un centro cultural y locales gastronómicos
Un expediente del Gobierno porteño analiza la factibilidad patrimonial de un proyecto de modificación, ampliación y demolición parcial del inmueble de Bartolomé Mitre 523, 531 y 559, en el microcentro. La construcción, diseñada por Alejandro Bustillo, es Monumento Histórico Nacional desde 2002.
El histórico Edificio Tornquist, antigua sede del banco del mismo nombre en el microcentro porteño, cuenta con documentación técnica para avanzar con un proyecto de transformación que contempla viviendas colectivas, un centro cultural, oficinas y espacios comerciales y gastronómicos, indica la Disposición N° 2477/DGIUR/26.
La iniciativa corresponde al inmueble ubicado en Bartolomé Mitre 523, 531 y 559, en el barrio de San Nicolás (Comuna 1). El edificio fue diseñado por el arquitecto Alejandro Bustillo para albergar la sede del Banco Tornquist y fue inaugurado en 1928. Su valor histórico y arquitectónico motivó su declaración como Monumento Histórico Nacional mediante el Decreto 1055/2002.
De acuerdo con el expediente EX-2026-44287413-GCABA-DGIUR, la propuesta comprende tareas de modificación, ampliación y demolición parcial. La evaluación se desarrolla dentro del marco de protección patrimonial que alcanza al inmueble, incluido en el Área de Protección Histórica APH51, denominada “Catedral al Norte”.
La documentación técnica detalla una superficie de 1.674,12 metros cuadrados destinada a demolición y una ampliación de 1.267,41 metros cuadrados. También consigna 17.323,85 metros cuadrados sujetos a modificaciones y una superficie total proyectada de 21.703,26 metros cuadrados.
El expediente identifica distintos destinos posibles para el edificio. Entre ellos figuran la vivienda colectiva, un centro cultural con capacidad de hasta 300 personas y una superficie de hasta 500 metros cuadrados, oficinas de consultoría y actividades comerciales vinculadas con la gastronomía.
La propuesta busca combinar nuevos usos con la conservación de un inmueble de relevancia para la historia arquitectónica y financiera de Buenos Aires. Por su condición de Monumento Histórico Nacional, la intervención está sujeta a las evaluaciones patrimoniales correspondientes.
El anexo señala que la iniciativa ya había recibido una evaluación favorable de la instancia patrimonial en mayo de 2021 y que, en la presentación actual, no se modificaron el proyecto ni las normas consideradas para su análisis. La nueva tramitación está vinculada con la renovación de la factibilidad en el marco de los procedimientos administrativos.
Sin embargo, la factibilidad patrimonial no equivale a una autorización para comenzar inmediatamente las obras. Para ejecutarlas, el proyecto debe contar con el permiso o aviso de obra que corresponda ante la Dirección General Registro de Obras y Catastro.
La documentación establece, además, que la factibilidad tiene una vigencia de 180 días hábiles administrativos a partir del día siguiente a la notificación del acto que la apruebe.







