Publicado el 21 de septiembre de 2026|

Monserrat: desalojada la Casa Blaquier, excavaron y hallaron monedas del siglo XVIII y un ajedrez de hueso

Las excavaciones arqueológicas en el inmueble de Defensa 163 permitieron identificar cinco estructuras de distintas épocas y recuperar monedas coloniales, una pieza de ajedrez tallada en hueso y objetos de uso cotidiano.

ajedrez

Foto: GCBA

Las excavaciones arqueológicas que la Ciudad realiza desde marzo en la Casa Blaquier, ubicada en Defensa 163, permitieron identificar cinco estructuras correspondientes a diferentes momentos de ocupación y recuperar más de 4.000 fragmentos de mayólica, porcelana, cerámica, vidrio y otros objetos de uso cotidiano.

Entre los hallazgos más destacados aparecen dos monedas macuquinas, una de 1743 y otra de 1749, además de una pieza de ajedrez tallada en hueso. También fueron recuperadas pipas de caolín, canicas, cuentas, botones y restos óseos de aves y peces, materiales que permiten conocer aspectos de la vida cotidiana y la alimentación de quienes habitaron el lugar.

Los trabajos permitieron localizar una antigua letrina de 1,82 metros de largo por un metro de ancho, construida con ladrillos unidos con barro. La excavación alcanzó los seis metros de profundidad y en sus primeros niveles se recuperó una parte importante de los materiales arqueológicos. También se identificaron un sumidero de aguas servidas y una cisterna que todavía no pudo ser excavada y que conserva agua en su interior.

Entre las piezas que estudian los especialistas se encuentra una de las macuquinas, monedas acuñadas artesanalmente durante el período colonial. Por sus características, podría haber sido producida en Lima o Potosí. El nivel arqueológico en el que apareció permitiría vincularla con el siglo XVIII y con el período en que Lucía de Herrera habitó la propiedad.

También llamó la atención un pequeño peón de ajedrez tallado en hueso, compuesto por dos partes que encastran y posiblemente elaborado durante el siglo XIX. Por sus características, los investigadores lo vinculan con piezas de la localidad francesa de Dieppe, reconocida por el trabajo artesanal en hueso y marfil.

Los relevamientos incluyen el uso de georradar para explorar el subsuelo y detectar paredes, conductos y otras estructuras antes de avanzar con nuevas excavaciones. Todos los materiales recuperados son limpiados, identificados, fotografiados e inventariados para su conservación e integración al acervo arqueológico de la Ciudad.

La investigación se inició luego de que el Gobierno porteño recuperara el inmueble en julio de 2025, tras aproximadamente cuatro décadas de ocupación irregular. El predio tiene antecedentes que se remontan a los primeros años de Buenos Aires y estuvo vinculado a distintas viviendas, comercios y actividades productivas a lo largo de los siglos. Los trabajos actuales buscan reconstruir esas diferentes etapas de ocupación y conocer cómo vivían quienes habitaron este sector de Monserrat.

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