Avance para una obra pluvial de 2,7 kilómetros en Parque Chacabuco y Boedo
El proyecto “Ramal Pluvial Secundario Asamblea” busca mejorar el sistema de drenaje de las cuencas Erézcano y San Pedrito. La obra tendrá una duración estimada de 20 meses y atravesará distintos tramos de calles y avenidas de las Comunas 5 y 7.
El Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires otorgó el Certificado de Aptitud Ambiental al proyecto denominado “Ramal Pluvial Secundario Asamblea”, una obra de infraestructura destinada a contribuir al sistema de drenaje de las cuencas Erézcano y San Pedrito, en los barrios de Parque Chacabuco y Boedo.
La aprobación fue establecida mediante la Disposición N.º 283/DGEVA/26, publicada en el Boletín Oficial porteño. La Agencia de Protección Ambiental (APRA) categorizó el proyecto como de “Impacto Ambiental Sin Relevante Efecto”.
La obra contempla una traza de aproximadamente 2.730 metros lineales y se desarrollará en distintos sectores de las Comunas 5 y 7. El recorrido incluye tramos de las avenidas Castañares y Asamblea y de las calles Senillosa, Tejedor, Constitución, José Mármol, Carlos Calvo, Quintino Bocayuva, avenida San Juan y Cochabamba.
Según la disposición, el plazo estimado para la ejecución de los trabajos será de 20 meses.
Condiciones ambientales
La autorización establece una serie de requisitos que deberán cumplir el Gobierno porteño y las empresas contratistas durante la ejecución de la obra.
Entre las medidas se encuentra el control de ruidos, vibraciones, polvo y material particulado, además de la colocación de vallados y señalización para reducir riesgos para peatones y vehículos.
También deberán protegerse los desagües pluviales para evitar el ingreso de tierra, escombros u otros materiales y garantizarse el acceso a los frentistas durante los trabajos.
La disposición establece además que deberán existir planes de contingencia ante eventuales incendios, derrames o derrumbes y que previamente al inicio de las excavaciones deberán identificarse posibles interferencias con otros servicios públicos.
Otro de los puntos contempla la gestión de los suelos extraídos. En caso de que las características del material permitan sospechar la presencia de contaminantes, deberá ser analizado y gestionado de acuerdo con las indicaciones de la autoridad ambiental.
Patrimonio y controles
La traza de la obra comparte parte de su recorrido con el APH 29 – Barrio Cafferata, por lo que antes del inicio de los trabajos se deberá acreditar que la Dirección General Patrimonio, Museos y Casco Histórico tomó conocimiento del proyecto y de las medidas previstas para proteger el patrimonio.
También se deberán adoptar medidas ante eventuales hallazgos de objetos de valor material, científico, artístico o arqueológico durante las excavaciones.
Una vez adjudicada la obra, el Gobierno deberá informar a la autoridad ambiental qué empresas estarán a cargo de los trabajos, quiénes serán sus responsables técnicos y cuál será la fecha de inicio.
Al finalizar la intervención, deberá presentarse una Auditoría Ambiental de Finalización de Obra que certifique el cumplimiento de las condiciones establecidas en el Certificado de Aptitud Ambiental.
La aprobación ambiental permite avanzar con el proyecto de infraestructura pluvial, cuyo objetivo es reforzar el sistema de drenaje en un sector de la Ciudad y contribuir al funcionamiento de las cuencas Erézcano y San Pedrito.






