Detuvieron a un grupo de jóvenes acusado de realizar las amenazas de bomba en estaciones de tren y Casa Rosada

Los detenidos se dedicaban a hackear las cuentas de los clientes de la empresa Telecentro, gestionándoles -sin su consentimiento- nuevas líneas telefónicas a su nombre, las que luego eran vendidas al mejor postor en el mercado negro de la denominada ‘deep web’, indicaron en la organización del operativo policial.

La Policía Federal Argentina (PFA) detuvo en las últimas horas a un grupo de tres jóvenes acusado de realizar al menos 30 amenazas de bomba en Casa Rosada, Congreso de la Nación, estaciones de subte y tren, aparte de dependencias públicas como la Cámara Nacional Electoral y amenazar funcionarios como el ministro de Transporte Diego Giuliano. Hay que agregar un llamado amenazador al Complejo C Art Media, el búnker de Unión por la Patria el día de las elecciones. Muchas de las llamadas con falsas amenazas se produjeron esta semana y afectaron a miles de pasajeros del transporte público.

Las detenciones se produjeron en el marco de la causa que inició el 22 de octubre, día de las elecciones generales, la cual tramita en el Juzgado Nacional en lo Criminal y Correccional Federal 10, a cargo de Julián Ercolini.

Efectivos de la Superintendencia de Investigaciones Federales, a través de la División Delitos Constitucionales, concretaron los arrestos tras una serie de allanamientos realizados en el conurbano bonaerense.

De hecho, el líder de esta banda sería un joven de 18 años, hijo de un excomisario de la bonaerense desafectado de la fuerza con antecedentes de amenazas. Este muchacho tiene además antecedentes por otros casos de estafas. Al ser detenido, dijo que “se levantaba todas las mañanas enojado con el sistema” y por eso realizó estas amenazas.

“Eran un perfil parecido a la Banda de los Copitos, medio libertarios”, indicaron en la investigación a Clarín.

Según fuentes del caso, los jóvenes serían responsables de “al menos unos 30 hechos de amenazas de bomba” que causaron “millonarias pérdidas por la suspensión de los servicios ferroviarios afectados”.

Se pudo establecer que las amenazas eran realizadas “a través de varias líneas telefónicas de la empresa Telecentro que utilizan una nueva tecnología que canaliza las llamadas a través de una conexión a internet”.

“Los detenidos se dedicaban a hackear las cuentas de los clientes de la empresa, gestionándoles -sin su consentimiento- nuevas líneas telefónicas a su nombre, las que luego eran vendidas al mejor postor en el mercado negro de la denominada ‘deep web’. En ese ámbito, el sospechoso luego de adquirir líneas fraudulentas a nombre de terceros, utilizaba redes wi fi públicas para realizar los llamados intimidatorios, evitando de este modo ser rastreado”, detallaron los informantes.