En abril una familia porteña necesitó $1.513.000 para no ser pobre y $2.384.000 para integrar la clase media
El umbral de indigencia se ubicó en $821.208.
El Instituto de Estadística y Censos de la Ciudad de Buenos Aires (IDECBA) publicó el informe sobre la evolución de las líneas de pobreza e indigencia en el mes de abril de este año. Se estableció que una familia tipo necesitó ingresos por al menos $1.513.033 para no ser considerada pobre, mientras que el umbral de indigencia se ubicó en $821.208.
Los datos surgen del sistema de canastas de consumo que el organismo elabora desde 2008, una herramienta que permite medir la capacidad de los hogares para acceder a bienes y servicios básicos compatibles con el estándar de vida porteño.
Fuerte suba interanual
La comparación con abril de 2025 muestra la magnitud del incremento: hace un año, la línea de pobreza para ese mismo hogar se ubicaba en $1.167.271, lo que implica una suba superior al 29% en doce meses. En el caso de la indigencia, el salto fue de $630.787 a más de $821.000.
El informe también evidencia aumentos mes a mes, reflejando la persistencia de la inflación en los consumos esenciales.
Cuánto cuesta vivir en la Ciudad
Más allá de las líneas de pobreza e indigencia, el IDECBA también mide el valor de las canastas de consumo completas. Para una familia tipo —compuesta por dos adultos económicamente activos y dos hijos— la Canasta Total alcanzó en abril los $1.907.612, cifra que delimita el ingreso necesario para no ser considerado “vulnerable”.
En tanto, la Canasta Alimentaria —que marca el piso de acceso a alimentos básicos— se ubicó en $895.246.
Cómo se clasifican los hogares
El estudio propone una segmentación más amplia que va más allá de la dicotomía pobreza/no pobreza. En ese esquema:
Son indigentes quienes no alcanzan a cubrir la canasta alimentaria.
Son pobres no indigentes quienes superan ese piso pero no llegan a la canasta total básica.
Los “no pobres vulnerables” logran cubrir la canasta básica total, pero no el conjunto completo de consumos.
A partir de allí se definen los sectores medios —frágil y clase media— y los sectores acomodados.
Para el caso de la familia tipo, el informe detalla que:
Ser de clase media implica ingresos de entre $2,38 millones y $7,63 millones mensuales.
Por encima de ese nivel se ubican los sectores acomodados.







