La Boca: la Justicia habilitó la navegación turística en una parte del Riachuelo

Es para garantizar el funcionamiento del llamado “Paseo náutico – Circuito turístico Quilmes – Tigre”.

El Juzgado Federal en lo Criminal y Correccional N°2 de Morón, Jorge Rodríguez, habilitó la navegación con fines turísticos en una parte del Riachuelo, desde la desembocadura hasta la altura del Transbordador Nicolás Avellaneda, en el barrio porteño de La Boca (Comuna 4).

El Ministerio de Turismo y Deportes de la Nación y el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires habían elevado un pedido para lograr la navegación en esta zona. El objetivo es crear un corredor de navegación entre Tigre y Quilmes, con parada en La Boca. Este “Paseo náutico – Circuito turístico Quilmes – Tigre” se extiende 60 kilómetros. “Una de las paradas turísticas intermedias propuestas dentro del recorrido implica la navegación de entre 150 y 200 metros del cauce del Riachuelo y el embarque -­ desembarque del Puente Transbordador”, detallaron autoridades judiciales.

Hace 15 años la Corte Suprema de Justicia de la Nación emitió el fallo por la causa Mendoza, que ordenó a los estados de Nación, Ciudad y Provincia de Buenos Aires sanear la cuenca Matanza – Riachuelo. De hecho se creó la Autoridad Cuenca Matanza Riachuelo (Acumar), ente público impulsado por las tres jurisdicciones, que también apoyó el Paseo Náutico. De hecho, el año pasado promovió dos Audiencias Públicas para tratar este tema.

En el marco de la Causa Mendoza, en 2011 la Justicia prohibió la navegabilidad en el Riachuelo. Ahora, este magistrado levantó la prohibición.

La resolución judicial ordena: “Exceptuar la prohibición de navegación ordenada el pasado 28/03/2011 las embarcaciones incluidas en el “Paseo náutico ­ Circuito turístico Quilmes­ Tigre” en el tramo desde Cuatro Bocas al Transbordador Nicolás Avellaneda”­.

Así, se rehabilitó la navegación turística porque el juez entendió que desde el 2011 “se han retirado las embarcaciones abandonadas y hundidas”, y que ahora “existe un servicio permanente de limpieza del espejo de agua y de la sirga, con el reciente complemento del reperfilado de arroyos que Acumar lleva adelante”.

Por otra parte, Acumar debe realizar “un control y regulación mensualmente” con informes “sobre la incidencia de la actividad en la calidad de agua”.