Más de 32.000 familias ya firmaron en CABA el compromiso para postergar el uso del celular hasta la secundaria
El jefe de Gobierno Jorge Macri y la ministra de Educación Mercedes Miguel destacaron la adhesión al acuerdo impulsado por la Ciudad para limitar el uso de teléfonos en la infancia. La iniciativa busca reducir la presión social entre estudiantes y promover más tiempo para el aprendizaje, el juego y la socialización.
El jefe de Gobierno de la Ciudad, Jorge Macri, informó que más de 32.000 familias ya firmaron el compromiso impulsado por el Gobierno porteño para postergar el uso de celulares en niños hasta el inicio de la escuela secundaria. La iniciativa forma parte de la política educativa que promueve aulas libres de teléfonos y busca reducir el uso temprano de dispositivos móviles entre estudiantes de nivel primario.
Según indicó Macri en sus redes sociales, en menos de una semana 32.043 familias adhirieron al acuerdo que propone demorar la entrega de smartphones a los chicos. “El apoyo de las familias a las medidas que estamos tomando con la ministra demuestra que vamos por el camino correcto”, expresó el mandatario porteño en referencia a la ministra de Educación, Mercedes Miguel. El jefe de Gobierno sostuvo que el objetivo es que los chicos tengan “más tiempo para aprender, jugar y relacionarse”.
La propuesta forma parte de una estrategia más amplia del Ministerio de Educación de la Ciudad para limitar el uso de celulares en las aulas y promover un vínculo más saludable con la tecnología durante la infancia.
Por su parte, la ministra Miguel explicó que la iniciativa busca acompañar a las familias frente a la presión social que muchas veces sienten los chicos para tener un celular propio. “¿Tu hijo te pide celular porque ‘todos tienen’? Proteger a nuestros hijos en la era digital no es solo tarea de la escuela: también es una responsabilidad familiar”, señaló.
La funcionaria remarcó que la Ciudad impulsa aulas libres de celulares para cuidar el bienestar y el aprendizaje de los estudiantes, pero advirtió que el desafío también continúa fuera del horario escolar. En ese sentido, el programa denominado Compromiso Familiar por estudiantes sin celulares propone acuerdos entre familias para postergar la entrega de teléfonos inteligentes hasta el inicio de la secundaria y establecer reglas claras sobre el uso de redes sociales.
“La ciencia lo avala y la experiencia lo confirma. Cuando escuela y familia van juntas, baja la presión social y los límites se sostienen”, afirmó Miguel.
Desde el Gobierno porteño señalaron que el compromiso se firma de manera voluntaria a través de la plataforma “Escuela en Familia”, donde también se invita a las familias a promover el acuerdo dentro de cada comunidad educativa. El objetivo es generar consensos colectivos que permitan reducir la presión entre pares y fomentar hábitos digitales más responsables entre niños y adolescentes.






