Ramal Argerich: está en su etapa final el túnel hidráulico que beneficiará a Monte Castro, Villa Santa Rita y Villa del Parque
La obra sumará casi cinco kilómetros de nuevos conductos a la red pluvial porteña y apunta a reducir anegamientos en zonas críticas del oeste durante lluvias intensas.
El Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires anunció que avanza en la etapa final de construcción del Ramal Argerich, un túnel hidráulico de casi cinco kilómetros diseñado para transportar grandes volúmenes de agua durante lluvias intensas y reducir el riesgo de anegamientos en barrios del oeste porteño.
Según informó el área de Infraestructura, la obra forma parte del Plan Hidráulico que busca mejorar la capacidad de drenaje en una ciudad atravesada por 11 arroyos subterráneos. El nuevo conducto beneficiará especialmente a Monte Castro (Comuna 10), Villa Santa Rita y Villa del Parque (Comuna 11), zonas expuestas a la acumulación de agua en tormentas fuertes.
El ramal en ejecución se integra a una red que ya supera los 82 kilómetros de túneles construidos, y se suma a los 30 kilómetros de obras hidráulicas desarrolladas entre 2016 y 2022. Estas intervenciones, basadas en lo que se conoce como “soluciones grises”, consisten en grandes infraestructuras subterráneas destinadas a canalizar excedentes pluviales y mitigar el impacto de eventos climáticos extremos.
El sistema pluvial de la Ciudad combina dos subsistemas: uno superficial, donde las calles funcionan como canales de escurrimiento, y otro subterráneo, compuesto por sumideros, conductos y túneles que transportan el agua hacia su descarga final en el Río de la Plata o el Riachuelo. En ese esquema, los nuevos ramales cumplen un rol clave al ampliar la capacidad de conducción y evitar desbordes.
Dentro de la cuenca del arroyo Maldonado —una de las más críticas—, el Ramal Argerich forma parte de la ampliación de la red secundaria junto a otros conductos como Vilardebo, Costa Rica y Acuña. Actualmente, mientras el ramal Muñecas ya fue finalizado, continúan en ejecución tanto Argerich como Miranda.
Las autoridades destacan que estas obras permiten manejar lluvias cada vez más intensas y frecuentes, un fenómeno asociado al cambio climático. En ese sentido, los túneles funcionan como aliviadores: cuando el caudal supera la capacidad de los conductos principales, derivan el exceso hacia otros sistemas para evitar inundaciones en superficie.
El avance del Ramal Argerich se suma a otros proyectos hidráulicos en distintas cuencas porteñas, como el emisario del arroyo Vega, las obras en el Cildáñez y los reservorios del Parque Sarmiento en la cuenca del Medrano. Todos apuntan a un mismo objetivo: reducir el impacto de las tormentas y mejorar la resiliencia urbana frente a eventos climáticos extremos.






