Publicado el 22 de octubre de 2026|

Una joven de 18 años e investigan a profesionales de tres guardias porteñas

Valentina Zurita falleció en el Hospital Rivadavia tras pasar varios días con fuertes dolores en el pecho. Su familia denuncia una presunta negligencia médica y reclama que se investigue por qué no fue diagnosticada antes.

hospital fernandez

La muerte de Valentina Zurita, una joven de 18 años que durante cuatro días acudió a distintas guardias de la Ciudad de Buenos Aires por un intenso dolor en el pecho, es investigada tras una denuncia de su familia. Según el relato de sus padres, en las primeras consultas los profesionales atribuyeron los síntomas a un cuadro de ansiedad, mientras que el diagnóstico de diabetes tipo 1 llegó poco antes de su fallecimiento, ocurrido el jueves 15 de octubre en el Hospital Rivadavia.

La joven fue atendida inicialmente el lunes 12 de octubre en el Hospital Fernández. De acuerdo con la reconstrucción realizada por su familia, allí le indicaron que podía tratarse de un problema psicológico. Como el dolor continuaba, al día siguiente intentaron atenderla en el Rivadavia, pero se encontraron con una demora de varias horas y optaron por concurrir al Sanatorio Güemes, donde realizaron una consulta particular, reconstruye La Nación.

Según el testimonio de su padre, en el centro privado también relacionaron el malestar con la ansiedad y le recetaron clonazepam. Durante las horas siguientes, Valentina siguió con dolor y comenzó a presentar vómitos. La familia volvió a buscar atención médica y el miércoles 14 regresó al Hospital Fernández, donde, según la versión de sus allegados, nuevamente consideraron que podía tratarse de un episodio de ansiedad.

En esa segunda atención en el Fernández, el hospital informó que le realizaron un electrocardiograma cuyo resultado fue normal y que permaneció acompañada por profesionales durante aproximadamente una hora antes de recibir el alta. La familia, en cambio, sostiene que la joven continuaba con un fuerte malestar y que había dejado de comer, además de tener dificultades para tolerar incluso el agua.

El jueves por la mañana, su estado empeoró y fue trasladada de urgencia al Hospital Rivadavia. Allí le diagnosticaron diabetes tipo 1 y, según la información que recibió la familia, sufrió una cetoacidosis diabética, una complicación aguda que puede poner en riesgo la vida. Pese a los intentos de reanimación tras varios paros cardiorrespiratorios, la joven murió ese mismo día.

La denuncia quedó caratulada como “averiguación causal de muerte”. La familia apunta especialmente contra la atención recibida en el Hospital Fernández y el Sanatorio Güemes y, a través de su abogado, anticipó que solicitará la exhumación del cuerpo para realizar una nueva autopsia. Mientras tanto, las autoridades sanitarias porteñas reúnen información sobre las intervenciones realizadas en los hospitales públicos involucrados, en el marco de la investigación.

En reclamo de justicia, familiares y allegados convocaron a una movilización para este jueves 22 de octubre. La concentración está prevista a las 10 frente a un local de McDonald’s del Barrio 31, donde vivía Valentina, para luego marchar hacia el Hospital Fernández. La investigación busca establecer cómo evolucionó el cuadro de la joven y determinar si hubo responsabilidades en las distintas consultas médicas previas a su muerte.

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