Crimen en Recoleta: el dueño de la peluquería declaró que el acusado “quería matarlos a todos”
En el juicio por el homicidio de un estilista, un testigo clave describió amenazas previas, el encierro de las víctimas y conflictos laborales con el imputado. La causa avanza hacia la etapa de alegatos.
El juicio por el crimen de un estilista ocurrido en 2024 en el barrio porteño de Recoleta (Comuna 2) continuó con la declaración del dueño de la peluquería donde sucedió el hecho, quien brindó detalles sobre la secuencia previa al ataque y el comportamiento del acusado, informó el Ministerio Público Fiscal de la Nación. El debate se desarrolla ante el Tribunal Oral en lo Criminal y Correccional N°24, con la intervención de la fiscal general Ana Helena Díaz Cano.
Durante su testimonio, el propietario del local relató que la jornada del 20 de marzo de 2024 transcurría con normalidad hasta el cierre, cuando un grupo de empleados permaneció en el lugar compartiendo bebidas, como solían hacer habitualmente. En ese contexto, el imputado, Abel Guzmán, se acercó y exigió mantener una conversación inmediata. Según el relato, ante la negativa de postergar el diálogo, extrajo un arma y comenzó a amenazar a los presentes.
El testigo indicó que el acusado apuntó contra todos los que estaban en el local y lanzó amenazas reiteradas. Segundos después, disparó contra su compañero de trabajo, Gabriel Medina, quien murió en el lugar. Tras el ataque, el dueño del comercio se refugió en un baño y dio aviso a emergencias, mientras el agresor recorría el establecimiento.
De acuerdo con la reconstrucción presentada en el juicio, las puertas del local habían sido cerradas, lo que impidió la salida de las personas presentes. Las imágenes de las cámaras de seguridad, analizadas por peritos de la Policía de la Ciudad, registraron tanto el momento previo como el ataque y la posterior fuga del acusado.
En su declaración, el testigo también hizo referencia a conflictos previos entre Guzmán y el resto del equipo, vinculados principalmente al uso de formol en tratamientos capilares. Según indicó, se trataba de una sustancia prohibida por sus efectos nocivos, cuyo uso había sido expresamente restringido dentro del local. Sin embargo, el acusado habría continuado utilizándola, lo que generó tensiones sostenidas en el ámbito laboral.
El imputado enfrenta cargos por homicidio agravado por alevosía y privación ilegítima de la libertad agravada, en función de haber mantenido encerradas a varias personas en el establecimiento antes del ataque. Durante la primera audiencia, reconoció haber efectuado el disparo, aunque sostuvo que actuó impulsado por la ira.
Tras el crimen, Guzmán escapó del lugar por una ventana y permaneció prófugo durante más de dos meses, hasta ser detenido en el partido bonaerense de Moreno, en el marco de un operativo llevado adelante por la Unidad Fiscal Especializada en Investigación Criminal Compleja.
El proceso judicial continuará en los próximos días con la etapa de alegatos por parte de las acusaciones, prevista para la primera semana de mayo.






