Publicado el 12 de mayo de 2026|

La Ciudad renueva los menús escolares con opciones de otoño-invierno para más de 270 mil estudiantes

Con la llegada de las bajas temperaturas, el Gobierno porteño implementa un nuevo esquema de alimentación en las escuelas públicas que incorpora platos calientes, alimentos de estación y menús equilibrados. La medida alcanza a más de 274.000 alumnos y forma parte de una estrategia integral para mejorar la nutrición y acompañar el aprendizaje en el aula.

menu escolar

El Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires puso en marcha desde mayo un nuevo esquema de alimentación escolar adaptado a la temporada otoño-invierno, con propuestas que incorporan alimentos de estación y preparaciones acordes a los meses más fríos.

La actualización forma parte de una planificación anual que organiza los menús en tres etapas —de enero a abril, de mayo a agosto y de septiembre a diciembre— con el objetivo de ajustar la oferta alimentaria a las condiciones climáticas y garantizar una dieta variada durante todo el ciclo lectivo.

Alimentación adaptada a la temporada

El nuevo esquema prioriza comidas calientes, combinaciones equilibradas y productos frescos, en línea con las recomendaciones de las Guías Alimentarias para la Población Argentina y la Ley N.º 3.704 de Alimentación Saludable. La propuesta busca cubrir las necesidades nutricionales de los estudiantes en una etapa del año donde aumentan las demandas energéticas.

Desde el Ministerio de Educación porteño remarcaron que los menús son diseñados por equipos técnicos especializados, que contemplan tanto el valor nutricional como la aceptación de los alimentos por parte de los chicos.

Un programa de gran alcance

El sistema de comedores escolares se implementa a través del Programa de Alimentación Escolar, que llega a más de 274.000 alumnos de escuelas de gestión estatal en toda la ciudad. Cada día se distribuyen más de 447.000 raciones que incluyen desayunos, almuerzos, meriendas y refrigerios.

Además de garantizar el acceso a la alimentación, el programa busca generar mejores condiciones para el aprendizaje dentro del aula, al asegurar que los estudiantes cuenten con una dieta adecuada.

Promoción de hábitos saludables

La política alimentaria también incorpora acciones educativas. En las escuelas se desarrollan talleres y actividades vinculadas a la nutrición, la hidratación y la actividad física, con el objetivo de fomentar hábitos saludables desde edades tempranas.

Los menús incluyen diariamente verduras y frutas, además de distintas fuentes de proteínas como carnes y legumbres. También se prevén adaptaciones específicas para estudiantes con necesidades alimentarias particulares, bajo indicación médica.

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