Milei dijo que la homilía del Tedeum de García Cuerva “abre un debate” y anticipó la posible visita del papa en noviembre
“No me sentí atacado, siento que abre un debate”, sostuvo el mandatario.
El presidente Javier Milei se refirió a la homilía pronunciada durante el Tedeum por el arzobispo de Buenos Aires, Jorge García Cuerva, y afirmó que no se sintió cuestionado por su contenido, sino que lo interpretó como una oportunidad de discusión.
“No me sentí atacado, siento que abre un debate”, sostuvo el mandatario, quien además consideró “interesante y constructivo que una autoridad religiosa trate de mediar” en el contexto actual. En esa línea, remarcó que el mensaje del arzobispo “es entendible desde su posición”.
Las declaraciones del jefe de Estado en Radio Mitre se producen luego de la ceremonia del Tedeum, tradicional celebración patria en la que la Iglesia Católica suele plantear reflexiones sobre la situación social, política y económica del país.
En la Catederal Metropolitana, García Cuerva había dicho: “Lo que nos falta es una clase dirigente que con la fuerza de ese pueblo se anime al diálogo, al encuentro, a la reconciliación; y que lo haga por los que no pueden más, por los que perdieron las ganas de seguir, por los que sufren la parálisis de la falta de trabajo, de educación, de oportunidades”.
También había pedido: “Cuatro acuerdos fundamentales: el bien común, el diálogo, la amistad social y la esperanza”. “Empecemos a desarmar el lenguaje, renunciando a las palabras hirientes, al juicio inmediato, a hablar mal de quienes están ausentes y no pueden defenderse, a las calumnias”, remarcó.
En uno de los tramos más replicados sostuvo: “Hoy también muchos hermanos experimentan estar paralizados en sus esperanzas, en sus oportunidades, en su dignidad. Desde hace muchos años se sienten postrados, tirados al borde del camino de la vida, y ya no tienen fuerzas para seguir, no pueden sostenerse en sus derechos tan postergados”.
En otro tramo de sus declaraciones, Milei se refirió a la posibilidad de una visita oficial del papa León XIV a la Argentina. Según indicó, “es altamente probable que venga en noviembre”, aunque aclaró que la concreción dependerá de que no surja ningún imprevisto: “Salvo alguna desgracia, el viaje va a realizarse”.
El Presidente también destacó el rol de la Cancillería en las gestiones diplomáticas para concretar la visita. En particular, valoró el trabajo del canciller Pablo Quirno, al señalar que “la gestión permitió cerrar posiciones” para avanzar en la organización del eventual viaje papal.






