PISA 2025: la Argentina retrocedió en Matemática, Lectura y Ciencias y el Gobierno nacional apuntó contra gestiones anteriores
El país obtuvo 367 puntos en Matemática, 389 en Lectura y 393 en Ciencias. Solo el 7,8% de los estudiantes alcanzó el nivel básico en las tres áreas y el Ministerio de Capital Humano cuestionó el impacto de las políticas educativas de los últimos años.
Los resultados de las pruebas PISA 2025 volvieron a encender las alarmas sobre el desempeño del sistema educativo argentino. La evaluación internacional mostró un retroceso en las tres áreas principales —Matemática, Lectura y Ciencias— respecto de las mediciones anteriores y ubicó al país entre los desempeños más bajos de América Latina.
El deterioro más marcado se registró en Matemática, donde Argentina obtuvo 367 puntos, 11 menos que en 2022 y el peor resultado de su serie histórica. Con ese desempeño quedó en el puesto 75 entre 91 países y economías participantes, y octava entre los 13 países latinoamericanos que formaron parte de la evaluación.
En Lectura, el país alcanzó 389 puntos, frente a los 401 de 2022, mientras que en Ciencias obtuvo 393 puntos, 13 menos que en la medición anterior. De esta manera, las tres áreas evaluadas registraron una caída.
Matemática, el principal foco de preocupación
Los datos muestran que apenas el 24% de los estudiantes argentinos alcanzó el nivel 2 o superior en Matemática, considerado el umbral básico de competencia. En otras palabras, alrededor de tres de cada cuatro adolescentes de 15 años no lograron demostrar las capacidades mínimas esperadas para resolver problemas matemáticos sencillos.
La proporción de estudiantes que no alcanzan ese nivel aumentó respecto de las evaluaciones anteriores: era del 73% en 2022 y del 69% en 2018.
En Lectura, solo el 40% superó el nivel básico, mientras que en Ciencias lo hizo el 41%. Además, apenas el 7,8% de los estudiantes consiguió alcanzar simultáneamente el umbral mínimo en las tres materias.
La evaluación también evidenció una fuerte dificultad para alcanzar los niveles superiores de desempeño. En Matemática, casi ningún estudiante argentino llegó a los niveles 5 y 6, mientras que en Lectura y Ciencias apenas alrededor del 1% alcanzó esos niveles.
Argentina, por debajo de varios países de la región
El desempeño argentino quedó dentro del bloque medio-bajo de América Latina. En el resultado general, el país quedó por detrás de Uruguay, Chile, Costa Rica, México, Colombia, Brasil y Perú, mientras que superó a El Salvador, República Dominicana, Paraguay y Guatemala.
La situación también está atravesada por las desigualdades sociales. El nivel socioeconómico y cultural de los hogares explicó el 12% de la variación de los resultados argentinos en Ciencias, una proporción similar al promedio de la OCDE.
Sin embargo, el informe identificó un dato positivo: el 14% de los estudiantes desfavorecidos fue considerado académicamente resiliente, al ubicarse entre el cuarto superior de rendimiento dentro de su propio país.
Ausentismo, indisciplina y distracciones en las aulas
Las pruebas también relevaron aspectos relacionados con las condiciones en las que se desarrolla el aprendizaje.
Argentina presentó niveles elevados de problemas de convivencia escolar. El 58% de los estudiantes afirmó que el ruido y el desorden interrumpen la mayoría o la totalidad de las clases de Ciencias. Además, el 47% señaló que sus compañeros habitualmente no escuchan al docente.
El ausentismo también aparece como un problema relevante: el 20% de los estudiantes aseguró haber faltado al menos un día completo de clases durante las dos semanas previas a la evaluación. A esto se suma que el 66% reconoció haber llegado tarde al colegio durante ese mismo período.
La evaluación de 2025 también puso el foco en el vínculo entre educación y tecnología. Entre los estudiantes argentinos, el uso de herramientas digitales y la distracción provocada por los celulares aparecen como factores relevantes en la experiencia escolar.
La respuesta del Gobierno nacional
Luego de conocerse los resultados, el Ministerio de Capital Humano, a través de la Secretaría de Educación, difundió un comunicado en el que reconoció la gravedad del panorama, aunque atribuyó buena parte del deterioro a las políticas educativas implementadas durante administraciones anteriores.
La cartera encabezada por Sandra Pettovello sostuvo que los resultados deben analizarse teniendo en cuenta que las trayectorias escolares evaluadas comenzaron alrededor de 2013. En ese sentido, cuestionó particularmente a los gobiernos kirchneristas y afirmó que existe una responsabilidad acumulada por el estado actual del sistema educativo.
El Gobierno también señaló que el retroceso argentino se inscribe en una tendencia internacional. La OCDE registró caídas en los resultados promedio de sus países miembros durante la última década, con descensos especialmente pronunciados en Lectura y Matemática.
Sin embargo, Capital Humano remarcó que la situación argentina parte de un nivel de desempeño que ya era bajo y consideró que el deterioro requiere una respuesta estructural.
Alfabetización y Matemática, las prioridades oficiales
Frente a los resultados, el Gobierno nacional destacó las políticas que comenzó a implementar durante la gestión de Javier Milei, entre ellas el Plan Nacional de Alfabetización y el Plan Nacional de Matemática.
Según explicó Capital Humano, el primero busca fortalecer la lectura, la comprensión y la producción de textos desde los primeros años de escolaridad. El segundo apunta a mejorar las capacidades numéricas de los estudiantes y reducir el número de alumnos que no alcanza los aprendizajes fundamentales.
El Ministerio planteó así que los resultados de PISA deben servir como punto de partida para profundizar una transformación del sistema educativo, con énfasis en los aprendizajes básicos y en políticas que tengan continuidad a lo largo de toda la trayectoria escolar.
Una evaluación realizada en 91 países
PISA evalúa cada tres años a estudiantes de 15 años y busca medir no solamente los conocimientos adquiridos, sino también la capacidad de utilizarlos para resolver problemas y enfrentar situaciones de la vida cotidiana.
En Argentina participaron 11.093 estudiantes de 412 escuelas, una muestra que permitió representar a alrededor del 87% de los jóvenes de esa edad.
La edición 2025 incorporó además una evaluación denominada “Aprendizaje en el mundo digital”, destinada a medir la capacidad de los alumnos para desenvolverse en entornos virtuales, utilizar herramientas digitales y resolver problemas mediante simulaciones.
Los resultados vuelven a colocar a la educación argentina ante un desafío de largo plazo: recuperar los aprendizajes fundamentales, reducir las desigualdades y sostener políticas educativas durante toda la trayectoria escolar, mientras persisten dificultades que exceden a una sola gestión de gobierno.







