Publicado el 21 de septiembre de 2026|

Mis muertos tristes: la serie argentina que elogió Stephen King fue rodada en Villa Lugano

La miniserie basada en cuentos de Mariana Enriquez y dirigida por Pablo Larraín recibió el elogio del escritor estadounidense antes de su estreno en Netflix. Parte del rodaje se realizó en Piedrabuena.

lugano

La producción argentina que tiene al Barrio Piedrabuena de Villa Lugano (Comuna 8) como una de sus principales locaciones acaba de recibir el respaldo público de una de las figuras más reconocidas del terror: Stephen King recomendó “Mis muertos tristes”, la miniserie de Netflix basada en relatos de la escritora argentina Mariana Enriquez.

El escritor estadounidense utilizó su cuenta de X para referirse a la producción y destacó su premisa sobrenatural. En una publicación realizada el 18 de septiembre, calificó la idea como “genial” y recomendó la miniserie, que llegará a Netflix el 24 de septiembre. También mencionó al director chileno Pablo Larraín, a quien definió como su “viejo amigo”.

La particularidad para Buenos Aires es que buena parte de la historia fue filmada en el barrio Piedrabuena, en Villa Lugano. El complejo habitacional ubicado en el sur de la Ciudad funciona como escenario central de la ficción y aporta sus calles, edificios y espacios exteriores a la construcción del universo de la serie. El rodaje argentino se concentró fundamentalmente allí, mientras que los interiores fueron realizados en Santiago de Chile.

En la historia, Piedrabuena también es el barrio donde se desarrolla buena parte de la trama. Allí ocurre el asesinato de tres adolescentes que desencadena un fenómeno sobrenatural y altera la relación entre los habitantes y los muertos. Netflix presenta la ficción como una historia en la que las presencias de quienes fallecieron comienzan a hacerse visibles y a expandirse por el vecindario.

La protagonista es Ema, interpretada por Mercedes Morán, una médica recién jubilada que puede ver a los muertos. Su vida cambia con la llegada de su sobrina Julie, interpretada por Dolores Fonzi, quien también tiene una conexión con ese mundo. El elenco se completa, entre otros, con Alejandra Flechner y Carolina Álvarez.

“Mis muertos tristes” no adapta de manera lineal un único cuento. La producción toma elementos del relato que le da su nombre y los combina con personajes y situaciones de otros textos de Enriquez, entre ellos “Julie” y “Un lugar soleado para gente sombría”. La adaptación fue realizada por la propia Enriquez junto con Guillermo Calderón, Anastasia Ayazi y Larraín.

La elección de Piedrabuena como locación tiene además un peso particular en la estética de la producción. Dolores Fonzi señaló que las calles y los edificios del complejo resultaron especialmente adecuados para la historia, mientras que otras crónicas sobre la serie remarcaron el carácter de sus construcciones y la manera en que el barrio se integra al clima de terror de la ficción.

La miniserie tuvo su presentación mundial en la 74ª edición del Festival Internacional de Cine de San Sebastián, donde fue presentada en la Sección Oficial. Antes de su llegada a Netflix, sumó así la recomendación pública de King, quien volvió a destacar una producción vinculada al género que tiene a una autora argentina como una de sus figuras centrales.

Para Villa Lugano, el estreno agrega una particularidad: calles y edificios reconocibles del barrio Piedrabuena forman parte de una producción internacional de Netflix que ahora llega a la plataforma con la recomendación de Stephen King.

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