La Ciudad desplegó más de 1.500 policías y agentes en un operativo simultáneo en 15 villas y barrios populares
El operativo “Tormenta Negra” comenzó este jueves por la tarde y contempló controles de vehículos y personas, retiro de autos abandonados, limpieza de calles y veredas e inspecciones a comercios y construcciones. También participaron agentes de distintas áreas del Gobierno porteño.
El Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires desplegó este jueves por la tarde más de 1.500 policías y agentes de control en un operativo simultáneo realizado en 15 villas y barrios porteños, con controles de seguridad y acciones vinculadas con el ordenamiento del espacio público.
El procedimiento, denominado “Tormenta Negra”, comenzó pasadas las 18 y se desarrolló en las villas 31, 21-24, La Carbonilla, Fraga, Rodrigo Bueno, Barrio Mitre, 15 —Ciudad Oculta—, 20 —Villa Lugano—, INTA, Bermejo, Padre Mugica, 1-11-14, Cildañez, Piletones y Fátima.
Según informó el Gobierno porteño, durante el despliegue se realizaron controles de vehículos y personas, además del retiro de automóviles abandonados, basura y chatarra de calles y veredas. También se inspeccionaron locales comerciales, establecimientos de salud que, según la Ciudad, funcionarían sin habilitación y corralones que proveerían materiales de construcción sin autorización.
El operativo contó con la participación de efectivos de la Policía de la Ciudad y agentes de Tránsito y Transporte, Espacio Público, Bomberos, la Agencia Gubernamental de Control (AGC), el Programa de Descontaminación, Compactación y Disposición Final de Automotores (PROCOM) y el SAME.
El jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri, vinculó el despliegue con la política de seguridad y ordenamiento del espacio público de su administración.
“Delincuentes, autos y celulares robados, construcciones ilegales, basura en la calle: en nuestra Ciudad eso no va más”, sostuvo Macri, según el comunicado oficial.
El mandatario agregó que el objetivo es aplicar las normas “en la villa o en los barrios” y afirmó que busca “recuperar el orden”.
De acuerdo con el Gobierno porteño, el despliegue de este jueves tiene como antecedente otro operativo simultáneo realizado en mayo, que también alcanzó a 15 villas y barrios populares.
En aquella oportunidad se incluyeron la Villa 31 de Retiro (Comuna 1), la 1-11-14 del Bajo Flores (Comuna 7), 21-24 y Zavaleta de Barracas (Comuna 4), Ciudad Oculta, Villa 20 (Comuna 8), Fraga, La Carbonilla (Comuna 15), Rodrigo Bueno (Comuna 1), Piletones, Fátima, Ramón Carrillo, los barrios INTA y Bermejo, Padre Mugica, Cildañez (Comuna 8) y Barrio Mitre de Saavedra (Comuna 12).
La Ciudad también señaló que estos operativos se complementan con controles e inspecciones sobre construcciones y establecimientos vinculados con materiales de obra.
En ese marco, el Gobierno porteño informó sobre clausuras realizadas el mes pasado en la zona de Trelles al 2600, en el asentamiento La Carbonilla, en La Paternal.
El comunicado también detalló acciones desarrolladas en la Villa 31, donde la Ciudad informó que fueron cerrados seis corralones que, según el Gobierno porteño, funcionaban de manera ilegal.
Además, se retiró chatarra equivalente a 40 camiones, se clausuraron 25 edificaciones y se demolieron otras 10. También se colocaron carteles en construcciones consideradas en infracción.
La administración porteña señaló que estas intervenciones forman parte de una estrategia que combina acciones de seguridad con controles sobre el espacio público y el ordenamiento urbano.
El Gobierno porteño también mencionó otros operativos implementados durante la actual gestión, entre ellos el denominado “Operativo Muro”, destinado al control de vehículos y personas en los límites entre la Ciudad y la provincia de Buenos Aires, y los procedimientos de saturación en zonas de alta circulación como Constitución, Retiro y el área de Once.
Según el comunicado, en esos sectores también se realizaron procedimientos contra la reventa de celulares y se clausuraron comercios señalados por la venta de teléfonos robados.
La Ciudad informó además que fueron intensificados los controles contra los llamados “trapitos” durante recitales y partidos de fútbol y que se liberaron más de 680 cuadras ocupadas por manteros.
En materia de drogas, el Gobierno porteño destacó un operativo realizado el mes pasado en Constitución, en el que fueron detenidas 17 personas y se secuestraron 8.797 dosis de cocaína y pasta base, según las cifras oficiales difundidas.
Por último, el comunicado incluyó las recuperaciones de propiedades usurpadas entre las políticas de seguridad de la gestión. De acuerdo con el Gobierno de la Ciudad, fueron restituidas a sus propietarios 972 viviendas, que el Ejecutivo porteño vincula con espacios utilizados como aguantaderos o focos de delitos.
Hubo movimientos sociales y partidos políticos que se expresaron contra la medida. El Polo Obrero indicó en un comunicado: “Jorge Macri vuelve a montar un operativo represivo en las villas de la capital con un despliegue desmedido de la Policía de la Ciudad que coparon los barrios de la villa 2124, Villa 31, la Carbonilla, el Playón de Chacarita, el Bajo Flores, y con epicentro en la villa 20, en donde algunos afirman que estaría presente el propio jefe de gobierno. Con el pretexto de combatir la delincuencia y el narcotráfico, se monta un operativo en donde se militarizan los barrios, y se persigue y amedrenta a las familias trabajadoras. Con el uso de armas de fuego y de miles de agentes se irrumpe en la vida cotidiana de los barrios populares. Los vecinos comentan sobre persecución a la población migrante, a los vendedores ambulantes, feriantes y personas en situación de calle. En la 2124 hablan de requisas en casas de familia y la presencia de helicópteros. En la Villa 31 dispararon contra la gente”.








