Publicado el 21 de septiembre de 2026|

Basura fuera de horario: la Ciudad informó 756 clausuras a comercios y endureció los controles

El Gobierno porteño informó que realizó 756 clausuras preventivas desde el inicio de los controles intensivos contra los comercios que disponen residuos fuera del horario permitido. La cifra representa el 0,5% de los aproximadamente 150.000 comercios de la Ciudad. El dato volvió a quedar en el centro de la escena tras un episodio registrado en Villa Ortúzar, donde un trabajador de una empresa de procesamiento de pescado intentó agredir con un palo a un vecino que filmaba mientras sacaban residuos.

basura

Foto: GCBA

El Gobierno de la Ciudad informó que ya realizó 756 clausuras preventivas a establecimientos comerciales por incumplimientos vinculados con la disposición de residuos, principalmente por sacar la basura fuera del horario establecido o utilizar los contenedores de manera indebida. Según los datos oficiales, la cifra equivale al 0,5% de los aproximadamente 150.000 comercios que funcionan en territorio porteño.

El dato fue difundido en los últimos días, en un contexto de controles reforzados sobre la disposición de residuos y después de que un episodio ocurrido en Villa Ortúzar volviera a poner el tema en discusión. En Montenegro al 1600, un vecino registró en video a empleados de una empresa de procesamiento de pescado mientras, según denunció, sacaban residuos fuera del horario permitido. Durante la discusión, uno de los trabajadores salió con un palo y avanzó hacia el vecino, quien continuaba grabando.

El episodio quedó registrado en un video que posteriormente se viralizó en redes sociales. Luego de la intervención de las autoridades, la empresa fue clausurada durante 24 horas, de acuerdo con la información difundida sobre el caso.

La normativa porteña establece que los residuos húmedos deben sacarse de domingo a viernes entre las 19 y las 21. El Gobierno sostiene que la franja busca reducir el tiempo durante el cual las bolsas permanecen en la vía pública y evitar problemas asociados a olores, plagas, roturas de bolsas y dispersión de residuos.

La política de fiscalización se intensificó durante los últimos meses. En mayo, el jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri, había planteado públicamente la necesidad de reforzar los controles sobre comercios y vecinos y había advertido que aquellos establecimientos que no cumplieran las normas podían ser clausurados. También señaló que la franja más problemática para la limpieza urbana se concentra entre las 18 y las 24, cuando cierran comercios y se produce una mayor disposición de residuos.

La administración porteña sostiene que el refuerzo de las inspecciones apunta a mejorar la limpieza urbana y a reducir las infracciones vinculadas con la disposición de basura. Los controles se concentran especialmente en zonas comerciales, corredores gastronómicos y sectores con alta densidad residencial.

De acuerdo con información difundida por el Gobierno porteño, las 756 clausuras fueron preventivas y pueden levantarse una vez que el establecimiento regulariza la situación. Entre el 1 de abril y el 10 de agosto, además, se habían informado sanciones a 698 consorcios por disposición de residuos fuera de horario o en contenedores indebidos.

La Ciudad también plantea alternativas para los comercios que finalizan su actividad antes de las 19, como reorganizar turnos de personal, reducir la generación de residuos, recurrir a servicios privados habilitados o coordinar con cooperativas de reciclaje.

El endurecimiento de los controles sobre los comercios también comenzó a ser objeto de pedidos de información en la Legislatura porteña.

La diputada María del Pilar Ramírez, de La Libertad Avanza, presentó en agosto dos proyectos de resolución para solicitar al Poder Ejecutivo información sobre las inspecciones y clausuras de comercios, por un lado, y sobre la higiene urbana y la gestión de residuos, por otro. Entre otros puntos, pidió conocer cuántas clausuras se dispusieron desde 2024, cuáles fueron sus causas, en qué casos hubo una intimación previa y cuántas fueron levantadas después de que los establecimientos subsanaran los incumplimientos.

El segundo pedido está específicamente relacionado con el sistema de recolección y limpieza. Incluye consultas sobre reclamos de vecinos, puntos críticos de higiene urbana, funcionamiento de los contenedores, controles a los generadores especiales de residuos y actuaciones vinculadas con las empresas encargadas de la recolección.

De esta manera, la disposición de residuos fuera de horario dejó de ser solamente una cuestión de convivencia cotidiana en los barrios y pasó a ocupar un lugar dentro de la discusión sobre las políticas de fiscalización, limpieza urbana y funcionamiento de los comercios porteños.

Mientras el Gobierno porteño sostiene que el refuerzo de los controles permitió reducir las infracciones, la discusión política también apunta a conocer con mayor detalle cómo se aplican las clausuras, cuáles son sus causas y qué resultados concretos tienen las medidas adoptadas.

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