Publicado el 13 de abril de 2026|

Datos oficiales: crecen los ingresos en CABA y se profundiza la desigualdad

Según un estudio del IDECBA, el 30% más pobre concentra apenas el 13,1% de los ingresos, mientras que el 30% más rico se queda con el 53,7%.

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Foto: UNLP archivo

Un informe del Instituto de Estadística y Censos de la Ciudad de Buenos Aires (IDECBA) sobre el cuarto trimestre de 2025 muestra una recuperación significativa de los ingresos de los hogares porteños, aunque advierte sobre un deterioro en su distribución y persistentes brechas sociales.

Según el análisis oficial, el ingreso total familiar promedio alcanzó los $2.486.731, lo que representa un aumento interanual del 61,7%, muy por encima de la inflación del período (32,6%). En la misma línea, el ingreso per cápita familiar creció un 71,6%, lo que refleja una mejora en el poder adquisitivo promedio de los hogares.

El crecimiento se explica principalmente por la evolución de los ingresos laborales, que representan el 79,4% del total y subieron un 62,4% en el último año. Sin embargo, el informe destaca que los trabajadores independientes fueron los más beneficiados: sus ingresos aumentaron un 91,7%, mientras que los salarios lo hicieron en menor medida (39%).

En cuanto a los ingresos no laborales, como jubilaciones y pensiones, también mostraron una suba relevante del 49,4%, superando la inflación. Este tipo de ingresos representa el 20,6% del total y tiene un peso clave en los hogares que dependen de transferencias del sistema previsional.

A pesar de la mejora general, el informe advierte sobre un empeoramiento en la distribución del ingreso. El coeficiente de Gini —indicador que mide la desigualdad— aumentó tanto a nivel individual como en los hogares. En concreto, el 30% más pobre concentra apenas el 13,1% de los ingresos, mientras que el 30% más rico se queda con el 53,7%.

Las diferencias territoriales también son marcadas. En la zona norte de la Ciudad, el ingreso per cápita familiar casi duplica al del sur, lo que refleja una brecha estructural persistente entre regiones.

El estudio también pone el foco en las desigualdades de género: las mujeres ganan en promedio un 25,8% menos que los varones, una brecha que se amplió en el último año. Además, el 52,9% de los hogares recurrió a préstamos o financiamiento —incluyendo tarjetas de crédito— y un tercio utilizó ahorros para afrontar gastos.

En síntesis, el informe muestra una recuperación de los ingresos en términos reales en la Ciudad de Buenos Aires, impulsada por el mercado laboral y las transferencias. No obstante, esta mejora convive con una creciente desigualdad en la distribución y con fuertes disparidades por zona y género, lo que plantea desafíos estructurales para la economía urbana.

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