Publicado el 26 de octubre de 2026|

Preparan la restauración de la fachada del histórico Pasaje de la Defensa en San Telmo

El edificio conocido como la Casa de los Ezeiza, construido en 1876 y ubicado en Defensa 1179-1181, será sometido a estudios preliminares para definir los trabajos de recuperación de la planta alta de su fachada. El proyecto contempla analizar el deterioro de revoques, balcones, cornisas, ornamentos y carpinterías, aunque todavía no están aprobadas las tareas concretas de restauración.

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Foto: GCBA

El Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires consideró factibles las tareas preliminares y los estudios iniciales para la futura restauración de la planta alta de la fachada del histórico Pasaje de la Defensa, también conocido como la Casa de los Ezeiza, ubicado en Defensa 1179-1181, en el barrio de San Telmo (Comuna 1).

La intervención apunta a estudiar el estado de conservación de este edificio de 1876, situado dentro del Área de Protección Histórica 1, que comprende parte del antiguo casco histórico porteño. El inmueble cuenta con protección patrimonial estructural, por lo que las intervenciones deben preservar sus características arquitectónicas y los elementos que definen su valor histórico.

La documentación analizada por la Dirección General de Interpretación Urbanística identifica distintos problemas en la fachada, especialmente en el remate superior, los balcones, las salientes y las cornisas. Entre las patologías relevadas figuran la presencia de vegetación invasiva, suciedad, costras negras, microorganismos, moho y eflorescencias, además de desprendimientos y pérdidas de material vinculados con el ingreso y la acumulación de humedad.

El informe también advierte sobre la erosión de los revoques, la presencia de fisuras y grietas, la exposición de armaduras y anclajes metálicos y la pérdida de elementos ornamentales. En los balcones se detectaron deterioros en los cielorrasos, las molduras, los goterones y los frentines. Las carpinterías de madera presentan desgaste de pintura, deterioro general y faltantes de herrajes, mientras que las celosías tienen componentes faltantes y un estado de conservación deficiente.

La primera etapa contempla un relevamiento detallado del inmueble, la elaboración de la documentación técnica y un registro fotográfico. También se prevé instalar andamios sobre la vereda con protección para los peatones y montar la infraestructura necesaria para los trabajos de estudio.

Entre las tareas iniciales se incluyen ensayos sobre los materiales similares a la piedra y los morteros de la fachada para evaluar su permeabilidad al agua de lluvia, resistencia al impacto y adherencia. Además, se realizarán cateos, toma de muestras y análisis de laboratorio para determinar la composición mineralógica, la granulometría y los aglomerantes utilizados. También se elaborará un muestrario de los colores existentes.

Los resultados servirán para definir los criterios de intervención, la metodología de trabajo y los materiales que se utilizarán en una futura restauración. El proceso deberá quedar documentado mediante un informe técnico que registre los estudios y las tareas realizadas, con el objetivo de contar con antecedentes útiles para el mantenimiento posterior del edificio.

Sin embargo, la factibilidad otorgada por el área patrimonial se limita a esta instancia preliminar. La resolución aclara expresamente que todavía no se autorizaron trabajos de limpieza, consolidación, conservación ni restauración de la fachada.

Para obtener el visado patrimonial definitivo, los responsables deberán presentar una nueva consulta obligatoria con los resultados de los ensayos y análisis, una memoria descriptiva con las especificaciones técnicas y los materiales propuestos, y planos que identifiquen las patologías y los tratamientos previstos. Además, antes de comenzar las obras deberán tramitar el permiso o aviso correspondiente ante la Dirección General Registro de Obras y Catastro.

El Pasaje de la Defensa ocupa la antigua Casa de la familia Ezeiza, una construcción de fines del siglo XIX cuya tipología se caracteriza por patios laterales y una composición arquitectónica de inspiración clásica italiana. Su protección busca preservar los rasgos que lo convierten en parte del patrimonio histórico y urbano de San Telmo.

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