Reapertura del Palacio Ceci: Villa Devoto recupera uno de sus tesoros patrimoniales más emblemáticos
La celebración de reapertura se desarrollará este domingo 25 de mayo, a partir de las 11:30.
El próximo domingo 25 de mayo, a partir de las 11:30, se llevará a cabo la inauguración oficial y reapertura del Palacio Ceci, una de las joyas de la arquitectura ecléctica porteña y un emblema de identidad para el barrio de Villa Devoto (Comuna 11).
Luego de un extenso proceso de restauración y puesta en valor llevado adelante por el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, el histórico edificio volverá a abrir sus puertas a la comunidad.
La jornada de celebración comenzará en la Plaza Arenales, desde donde se iniciará una caminata vecinal hacia las instalaciones del Palacio, ubicado en la Avenida Lincoln 4300, esquina Habana.
Una vez allí, los asistentes podrán disfrutar de visitas guiadas para recorrer sus salones, descubrir los complejos detalles arquitectónicos de su restauración y profundizar en los relatos históricos que alberga la propiedad. Para acompañar los festejos abiertos a todo público, se servirá el tradicional chocolate caliente con churros.
Construido en 1913 por el ingeniero Alfredo Ceci, este imponente edificio cuenta con una rica historia institucional que, en los últimos años, estuvo marcada por la incertidumbre y el conflicto. Durante décadas, el palacio funcionó como sede de la Escuela de Educación Especial y Formación Laboral N.° 28 “Profesor Bartolomé Ayrolo”, una institución central para la comunidad sorda. Sin embargo, tras la mudanza de varias de sus actividades a un edificio nuevo en 2015, el futuro del inmueble entró en disputa.
En 2022, la comunidad educativa y agrupaciones vecinales se declararon en estado de alerta tras conocerse un convenio entre áreas gubernamentales que buscaba reasignar el uso del edificio. Las alarmas encendieron fuertes sospechas y reclamos por rumores que apuntaban a que el palacio sería destinado a fines comerciales vinculados al “Distrito del Vino”. Ante el temor de perder este espacio público e histórico de inclusión, se presentaron recursos de amparo, abrazos simbólicos y férreas resistencias comunitarias para exigir que el destino del palacio respetara su valor patrimonial y su histórica identidad educativa, logrando que el proyecto de preservación tomara un rumbo estrictamente de puesta en valor.
El plan integral de recuperación incluyó tareas complejas orientadas a devolverle el brillo original a la centenaria residencia, que se encuentra resguardada bajo el Área de Protección Histórica. Entre las obras principales se destacan la meticulosa restauración de la fachada de símil piedra y de las escaleras interiores y exteriores, así como el tratamiento y terminación de los pisos de madera históricos.
Asimismo, se adecuó tecnológicamente el edificio con nuevas instalaciones eléctricas, sistemas de detección de incendios y un tendido de redes de datos. Para garantizar una accesibilidad universal sin alterar la fisonomía del lugar, se incorporó un ascensor exterior. Finalmente, el proyecto contempló el recableado y la puesta en valor de las icónicas arañas de luz originales y la recuperación de su jardín histórico.






