Publicado el 18 de marzo de 2026|

Autorizan la modificación ambiental para la remodelación del Luna Park

El proyecto de renovación del histórico estadio porteño fue aprobado con una serie de condiciones obligatorias para mitigar el impacto ambiental, preservar su valor patrimonial y regular su funcionamiento como espacio multifuncional.

luna park

La Agencia de Protección Ambiental de la Ciudad de Buenos Aires aprobó la modificación del Certificado de Aptitud Ambiental del Luna Park (Comuna 1), en el marco del proyecto de renovación integral del histórico estadio. La medida, oficializada mediante la Resolución N.º 72/APRA/26, mantiene la categorización del emprendimiento como de “Impacto Ambiental con Relevante Efecto” y establece un conjunto de condiciones obligatorias para las etapas de obra y funcionamiento.

El proyecto prevé la modernización del predio, que alcanzará una superficie cercana a los 30 mil metros cuadrados, con la incorporación de nuevos usos como espacios gastronómicos, comerciales, un museo institucional y estudios de radio y televisión, además de la actualización del estadio para espectáculos y eventos.

Como parte de la aprobación, el organismo fijó estrictas pautas ambientales. Durante la etapa de obra, se deberán cumplir medidas para mitigar ruidos, vibraciones y emisiones, regular la circulación de camiones, evitar afectaciones al tránsito y garantizar la seguridad peatonal. También se exige la implementación de planes de contingencia ante incendios, derrames o derrumbes, así como sistemas de gestión y disposición diferenciada de residuos, incluidos los peligrosos.

En materia patrimonial, la resolución refuerza la obligación de preservar las fachadas y estructuras exteriores del edificio, mediante apuntalamientos, monitoreo estructural y limitación de intervenciones directas. Estas condiciones buscan resguardar el valor histórico del inmueble durante las tareas de excavación y construcción.

Para la etapa de funcionamiento, las exigencias incluyen el control de emisiones acústicas y atmosféricas, la gestión integral de residuos, la inscripción en registros ambientales obligatorios y la implementación de medidas para ordenar el tránsito en eventos de gran convocatoria. Asimismo, se deberán aplicar planes de contingencia ante emergencias, sistemas de prevención de derrames y controles sobre instalaciones técnicas como grupos electrógenos.

El texto también establece la obligación de contar con seguros por daño ambiental, auditorías y documentación que certifique el cumplimiento de todas las condiciones impuestas, bajo apercibimiento de sanciones en caso de incumplimiento.

El proyecto fue sometido previamente a evaluación de impacto ambiental y a una audiencia pública, en la que se plantearon observaciones vinculadas principalmente al ruido, la movilidad y la preservación del carácter histórico del edificio.

De esta manera, el tradicional estadio, inaugurado en 1932 y considerado un emblema cultural de la ciudad, avanza en su proceso de reconversión hacia un espacio multifuncional, bajo un esquema de control ambiental reforzado y con medidas específicas para compatibilizar su modernización con la conservación patrimonial.

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