Asfalto frío: la técnica que la Ciudad incorpora para reparar baches en pocos minutos
La incorporación de esta tecnología se suma a las tareas habituales de mantenimiento de calles y avenidas que lleva adelante el Ministerio de Espacio Público.
La Ciudad de Buenos Aires comenzó a utilizar asfalto en frío para reparar baches y daños en las calles, un sistema que permite realizar intervenciones sin calentar previamente el material y con equipos de menor tamaño. Según explicaron desde el Gobierno porteño, la técnica está pensada especialmente para reparaciones de emergencia en zonas de alto tránsito, donde se busca reducir el tiempo de ocupación de la calzada.
A diferencia del asfalto convencional, que necesita ser producido y trasladado a altas temperaturas y requiere maquinaria específica para su colocación, el material en frío puede aplicarse directamente sobre la superficie a reparar. El procedimiento consiste en limpiar el sector, retirar el material suelto, colocar el producto, nivelarlo y compactarlo mediante un pisón manual o equipos mecánicos livianos.
Una vez finalizada la compactación, el sector puede quedar habilitado al tránsito prácticamente de inmediato. El sistema tampoco requiere plantas térmicas ni maquinaria pesada y, dependiendo de las características del bache, puede ser aplicado por equipos reducidos.
Otra de las características señaladas por el Gobierno porteño es su posibilidad de utilización sobre diferentes superficies, incluso losas de hormigón. Esto permitiría realizar reparaciones provisorias de emergencia en corredores de tránsito intenso, como las trazas de los Metrobus o del futuro Trambus, sin necesidad de mantener interrumpida la circulación durante períodos prolongados.
Desde la Ciudad indicaron además que algunas prestaciones del material, como su aplicación sobre superficies húmedas y bajo diferentes condiciones climáticas, se encuentran en evaluación. Los beneficios informados corresponden a características del producto proporcionadas por el fabricante y a ensayos realizados sobre el material.
El asfalto en frío tampoco necesita calentamiento durante las distintas etapas del proceso, lo que simplifica su logística y reduce el consumo energético asociado al tratamiento térmico del asfalto convencional.
El mantenimiento de las calles porteñas
La incorporación de esta tecnología se suma a las tareas habituales de mantenimiento de calles y avenidas que lleva adelante el Ministerio de Espacio Público. Las intervenciones incluyen desde bacheos puntuales hasta repavimentaciones, readoquinado y renovación de materiales en corredores de alto tránsito.
Según datos oficiales, durante 2025 se repararon más de 17.000 baches en los 48 barrios de la Ciudad. Los trabajos se realizan a partir de los relevamientos del estado de las calzadas y también de los reclamos efectuados por vecinos.
Entre enero y abril de 2026, además, se desarrolló el Plan Verano, mediante el cual se repavimentaron, repararon o mejoraron cerca de 200 cuadras en avenidas principales, cruces, zonas de alta circulación y corredores de transporte público.
La incorporación del asfalto en frío forma parte de la evaluación de nuevos materiales y tecnologías para reducir los tiempos de respuesta ante daños en la calzada y disminuir las interrupciones al tránsito durante las reparaciones.






