La hija de la víctima declaró en el juicio contra Pity Álvarez: “No existía un conflicto”
La joven sostuvo ante el tribunal que su padre, Cristian Díaz, no tenía problemas con el músico, en una nueva audiencia por el homicidio ocurrido en 2018 en Villa Lugano.
El juicio contra Cristian “Pity” Álvarez por el homicidio de Cristian Díaz sumó este lunes un nuevo testimonio clave: la hija mayor de la víctima declaró ante el Tribunal Oral en lo Criminal y Correccional N°29 y afirmó que no existía ningún conflicto entre su padre y el músico, en contraste con lo manifestado por el acusado durante la etapa de instrucción.
La declaración de la joven, actualmente de 24 años, fue incorporada durante la audiencia a pedido del fiscal general Sandro Abraldes. Según explicó el representante del Ministerio Público Fiscal, el testimonio no había sido incluido anteriormente debido a que la joven era menor de edad tanto cuando ocurrió el hecho como cuando se realizó la convocatoria inicial de testigos.
La defensa de Álvarez se opuso a que declarara y, posteriormente, solicitó que se anulara su testimonio. Ambas presentaciones fueron rechazadas por el tribunal, integrado por los jueces Gustavo Goerner, Juan Ramos Padilla y Hugo Navarro.
Durante su exposición, la joven recordó que vio por última vez a su padre el 11 de julio de 2018, pocas horas antes de su muerte, y señaló que no había advertido ninguna situación fuera de lo habitual. Ante las preguntas de la fiscalía, sostuvo que Díaz no mantenía un enfrentamiento con Álvarez.
Al finalizar su declaración, pidió que se haga justicia y que la decisión del tribunal se tome a partir de las pruebas incorporadas al juicio y “sin ningún tipo de beneficio”.
La audiencia también incluyó la declaración de profesionales que intervinieron en distintos momentos de la investigación. Una de ellas fue la médica forense que realizó la autopsia de Díaz y que ya había comenzado a declarar en una audiencia anterior, suspendida por cuestiones vinculadas con el estado de salud del imputado y por los planteos de la defensa para apartar a integrantes del tribunal y al fiscal.
La especialista señaló que la víctima recibió cuatro disparos efectuados a corta distancia y sostuvo que las lesiones se produjeron cuando todavía se encontraba con vida.
También declaró una médica legista de la Policía de la Ciudad que examinó a Álvarez después de que se presentara en una comisaría de Villa Lugano. De acuerdo con el informe que realizó en ese momento, el músico se encontraba “vigil” aunque con “tendencia al sueño”. La profesional remarcó que respondía de manera coherente a los estímulos verbales y que pudo contestar y cumplir las indicaciones que recibió.
Por último, una integrante del Cuerpo Médico Forense se refirió al examen realizado a Álvarez en octubre de 2018, tres meses después del homicidio. Al repasar aquel informe, recordó que el acusado se encontraba “lúcido y orientado” y que respondía a las preguntas que se le formulaban.
El debate continuará el próximo miércoles 16 de septiembre desde las 12, cuando está prevista una nueva jornada de declaraciones testimoniales.
Cristian “Pity” Álvarez, de 54 años, está acusado por el homicidio agravado por el uso de un arma de fuego, delito que contempla una pena de hasta 25 años de prisión.
De acuerdo con la acusación, el episodio ocurrió durante la madrugada del 12 de julio de 2018 en el barrio Samoré de Villa Lugano. Díaz y Álvarez habrían comenzado una discusión que luego derivó en una pelea. Según la hipótesis de la acusación, el músico extrajo una pistola que llevaba en el bolsillo derecho de su campera y disparó contra la cabeza de Díaz.
La víctima cayó al suelo y, siempre según la acusación, Álvarez efectuó otros tres disparos hacia la misma zona antes de escapar. El músico fue detenido horas después.
La autopsia estableció que Díaz murió como consecuencia de las heridas provocadas por proyectiles de arma de fuego en la región cefálica y una hemorragia interna. El arma utilizada fue posteriormente recuperada de una alcantarilla donde había sido descartada.
Durante una de sus declaraciones indagatorias, Álvarez había reconocido que conocía a Díaz y relatado que el hombre le había robado dinero de una mochila durante un viaje para comprar drogas al Barrio Padre Rodolfo Ricciardelli. Según su versión, volvió a encontrárselo aquella noche cuando se dirigía a un recital de Ulises Bueno.
En aquella oportunidad, el músico describió el momento previo a los disparos como una situación de ansiedad, miedo y confusión. Esa versión es ahora contrastada en el juicio con los testimonios y demás pruebas incorporadas al debate.







