El desempleo en CABA se ubicó en 7,9% en el primer trimestre de 2026: crecen las changas
Una leve mejora en la actividad y el empleo permitió sostener estable la desocupación en la Ciudad, aunque crecen la subocupación, el trabajo de baja carga horaria y las brechas de género y territoriales.
La tasa de desocupación en la Ciudad de Buenos Aires alcanzó el 7,9% de la población económicamente activa (PEA) durante el primer trimestre de 2026, sin registrar cambios significativos en comparación con el mismo período del año anterior, según informó el Instituto de Estadística y Censos de la Ciudad de Buenos Aires (IDECBA).
De acuerdo con el informe oficial, la estabilidad del desempleo se explica por un crecimiento paralelo de la actividad y el empleo. La tasa de actividad se ubicó en 64,1% y la tasa de empleo en 59,0%, ambas con incrementos interanuales.
En términos absolutos, la población ocupada asciende a 1.592.000 personas, mientras que 136.500 se encuentran desocupadas. A su vez, la población económicamente inactiva alcanza a 2.696.000 habitantes.
Más empleo, pero con desigualdades
El estudio muestra diferencias marcadas por género. La desocupación afecta más a las mujeres (8,7%) que a los varones (7,1%), y también se observa una mayor incidencia femenina en la subocupación, cuya tasa general se ubicó en 9,0%.
En total, el 13,5% de la PEA ejerce presión sobre el mercado laboral, ya sea por estar desocupado, subocupado o buscando trabajar más horas.
Predominio del trabajo asalariado
El 74,1% de las personas ocupadas trabaja en relación de dependencia, proporción que se mantiene estable respecto a 2025. Sin embargo, se registra un deterioro en la calidad del empleo: el 27,3% de los asalariados no cuenta con descuentos jubilatorios, casi tres de cada diez trabajadores.
En contrapartida, el 72,7% sí posee cobertura previsional, aunque este indicador cayó cerca de dos puntos porcentuales en un año.
El trabajo por cuenta propia representa el 22% del total de ocupados. De ese universo, el 67,3% está registrado y paga regularmente, mientras que el resto presenta distintos grados de informalidad.
Cambios en la carga horaria
Uno de los datos destacados del informe es el crecimiento del empleo de baja intensidad horaria. El 30,6% de los ocupados trabaja menos de 35 horas semanales, con un aumento interanual del 17,3%. Dentro de ese grupo, el 9,7% realiza “changas” o trabajos marginales de menos de 16 horas semanales.
En paralelo, el 23,9% trabaja más de 45 horas por semana, mientras que el segmento más frecuente (45,5%) se concentra entre las 35 y 45 horas.
Además, el 13% de los ocupados tiene más de un empleo, con un promedio de 47,7 horas semanales entre todas sus actividades.
Servicios, el sector dominante
La estructura del empleo en la Ciudad continúa fuertemente orientada al sector servicios, que concentra el 74,4% de los puestos de trabajo. Le siguen el comercio (19,5% si se incluyen hoteles y restaurantes) y la industria y la construcción, con una participación conjunta del 11,9%.
Brechas territoriales
El informe también señala diferencias por zona. Las áreas Norte y Centro presentan mejores indicadores laborales que el Sur de la Ciudad. Mientras que la tasa de empleo alcanza el 63,4% en el Norte, en el Sur desciende al 54,8%. A su vez, la desocupación en esta última zona llega al 10,8%, por encima del promedio general.
Un mercado laboral en expansión moderada
Finalmente, el relevamiento destaca que tanto la población económicamente activa como la ocupada crecieron en torno al 2,7% interanual. Sin embargo, este crecimiento convive con señales de precarización y aumento de empleos de menor carga horaria, lo que plantea desafíos en términos de calidad del trabajo en la Ciudad.







