La Legislatura porteña aprobó la obligatoriedad de la sala de tres años
La norma extiende la escolaridad obligatoria desde los tres años y establece un plazo de 180 días para su implementación. También contempla mejoras de infraestructura, formación docente, recursos presupuestarios y una transición para las modalidades existentes.
La Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires aprobó por unanimidad la ley que incorpora la sala de tres años del Nivel Inicial a la enseñanza obligatoria. La medida establece que todos los niños y niñas deberán tener garantizado el acceso a una vacante educativa y contempla un período de adecuación para ampliar la oferta, la infraestructura y los recursos necesarios.
La nueva norma establece la obligatoriedad de la educación a partir de los 3 años y fija al Ministerio de Educación porteño como autoridad de aplicación. La ley entrará en vigencia en 2027 y prevé un plazo de dos años para adecuar progresivamente la oferta de sala de 3 e incorporar al sistema educativo oficial a los niños que actualmente concurren a Centros de Primera Infancia (CPI), Centros de Desarrollo Infantil (CeDI) y jardines inscriptos en el Registro de Instituciones Educativas Asistenciales.
Entre sus objetivos, la norma plantea garantizar el acceso temprano a la educación como herramienta para reducir las desigualdades de origen y favorecer el desarrollo integral de los niños y niñas. También establece como propósitos del nivel inicial la alfabetización temprana, el desarrollo de distintas formas de expresión y comunicación y el trabajo articulado con las familias.
El Ministerio de Educación deberá priorizar la ampliación y adecuación de la infraestructura escolar para contar con espacios suficientes, además de fortalecer la formación inicial y continua de los docentes de nivel inicial. También deberá actualizar los lineamientos curriculares específicos para la sala de 3 años, con énfasis en la alfabetización temprana y el juego como herramienta pedagógica.
La ley establece además que deberán garantizarse los recursos presupuestarios para infraestructura, personal docente y no docente y materiales didácticos, con criterios de equidad. A su vez, contempla la articulación entre las instituciones educativas y los organismos y organizaciones vinculados con la protección de los derechos de la infancia.
Uno de los aspectos centrales de la implementación será la ampliación progresiva de las alternativas horarias. La Ciudad deberá avanzar en la disponibilidad de oferta de doble jornada y en una modalidad de asistencia flexible, con jornada simple o doble, para las familias o tutores de niños de 3 años que lo requieran. La normativa también establece condiciones para que quienes actualmente concurren a instituciones con jornadas extendidas puedan conservar esa modalidad durante la transición.
En ese sentido, el reglamento de Inscripción en Línea establecerá que los niños y niñas que estén matriculados en sala de dos tendrán prioridad para la asignación de vacantes de sala de tres durante 2027.
El Gobierno porteño vinculó la nueva legislación con la necesidad de ampliar las oportunidades educativas desde los primeros años de vida. El jefe de Gobierno, Jorge Macri, destacó que se trata de una etapa decisiva para el desarrollo del lenguaje, la curiosidad, la convivencia, el juego y el aprendizaje. Por su parte, la ministra de Educación, Mercedes Miguel, señaló que la obligatoriedad de la sala de 3 constituye una prioridad para garantizar oportunidades de desarrollo integral.
El debate legislativo incluyó además una propuesta que planteaba una transformación más amplia del sistema de educación y cuidado de la primera infancia. El proyecto impulsado por Vanina Biasi, con la coautoría de Amanda Martín, proponía extender la obligatoriedad desde los 3 años y universalizar la oferta pública y estatal gratuita desde los 45 días de vida.
Esa iniciativa planteaba, entre otras medidas, el traspaso de los CPI, CeDI e instituciones educativas asistenciales a la órbita del Ministerio de Educación, además de la incorporación de sus trabajadores a la Planta Orgánica Funcional del sistema educativo estatal.
También proponía establecer parejas pedagógicas en las salas, reducir la cantidad de niños por grupo y ampliar las jornadas educativas en función de las necesidades de las familias. El proyecto contemplaba grupos de hasta 15 niños para las salas de dos y tres años y de hasta 20 para las de cuatro y cinco años.
En materia laboral, la propuesta establecía el reconocimiento de la antigüedad del personal que se desempeña en las modalidades alternativas y contemplaba mecanismos de formación docente para quienes actualmente cumplen tareas educativas sin contar con titulación.
La implementación de la obligatoriedad deberá contemplar, según la ley aprobada, la adecuación de las modalidades existentes, los espacios destinados a la enseñanza y el personal a cargo. También se establece una transición para acompañar las trayectorias educativas de los niños y facilitar la articulación entre las responsabilidades laborales y de cuidado de las familias.
Entre los fundamentos del proyecto aprobado se señala que la Ciudad atraviesa un contexto demográfico que ofrece condiciones para avanzar en la expansión de la cobertura del nivel inicial. El texto menciona una reducción del 50% de la tasa de natalidad en 2024 respecto de 2014 y plantea que esta tendencia permite planificar la ampliación de la oferta educativa, optimizar la infraestructura existente y fortalecer la calidad del sistema.
Con la sanción de la ley, la sala de 3 años pasa a formar parte de la educación obligatoria en la Ciudad de Buenos Aires. Su implementación comenzará en 2027 y requerirá ampliar progresivamente la oferta de vacantes y realizar adecuaciones en infraestructura, personal, modalidades horarias y articulación con las instituciones que actualmente atienden a niños de esa edad.







