La Ciudad recibió los primeros coches nuevos para las líneas A y C de subtes
La primera formación ya está lista en China y las dos primeras llegarán a Buenos Aires en enero. Los nuevos trenes tendrán aire acondicionado, cámaras de seguridad, pantallas LED y espacios accesibles. La Ciudad adquirió 224 coches para renovar las flotas de las líneas A, B y C.
La Ciudad de Buenos Aires recibirá en enero de 2027 las primeras formaciones nuevas destinadas a las líneas A y C del Subte, cuya incorporación al servicio comercial está prevista para abril, luego de un período de pruebas. La primera formación ya está lista en China, donde fue presentada durante una visita de funcionarios porteños a la fábrica de la empresa CRRC.
En total, el Gobierno porteño adquirió 224 coches para renovar el material rodante de la red. De ese total, 50 unidades estarán destinadas a las líneas A y C, mientras que las 174 restantes permitirán renovar por completo la flota de la línea B.
Los nuevos coches incorporarán mejoras en materia de seguridad, accesibilidad y confort. Cada unidad contará con aire acondicionado, cuatro cámaras de seguridad y pantallas LED para informar la próxima estación. También tendrán asientos de fibra con superficie antideslizante, más agarraderas y espacios adaptados para personas con movilidad reducida, incluidos sectores para sillas de ruedas, apoyos isquiáticos y señalización en braille junto a las puertas.
El presidente de Subterráneos de Buenos Aires, Javier Ibáñez, y el ministro de Hacienda y Finanzas porteño, Gustavo Arengo, participaron de la ceremonia de entrega en la planta de CRRC y supervisaron las pruebas de las formaciones, tanto en los talleres como durante su circulación.
Ibáñez destacó que la incorporación de los trenes apunta a mejorar el servicio en la línea A y en la línea C, que conecta con dos de los principales nodos ferroviarios de la Ciudad. Además, señaló que el plan de modernización incluye obras de infraestructura y la renovación de estaciones.
Antes de comenzar a transportar pasajeros, los nuevos coches deberán completar distintas etapas de evaluación. Primero se realizarán pruebas estáticas, con las formaciones detenidas, para verificar el funcionamiento de los sistemas y sus componentes. Después se llevarán adelante pruebas dinámicas, con los trenes en movimiento, y finalmente una etapa de marcha blanca, durante la cual circularán por las líneas sin pasajeros.
Estos procedimientos permitirán comprobar la interacción de las formaciones con la infraestructura y los sistemas de cada línea, además de realizar los ajustes necesarios antes de su habilitación comercial.
La compra de los nuevos coches forma parte del plan de modernización del Subte porteño, que también contempla la construcción de la línea F, la renovación integral de la línea B —incluidos sus vías, sistema de potencia y señalamiento—, la actualización de estaciones y la incorporación de ascensores y el reemplazo de escaleras mecánicas obsoletas.
Según el Gobierno de la Ciudad, el programa de inversiones alcanzará los 917.000 millones de pesos en 2027, lo que representará el mayor desembolso destinado a la modernización del Subte en los últimos 20 años.







