Publicado el 26 de junio de 2026|

La pobreza volvió a crecer en la Ciudad de Buenos Aires: afecta al 21,1% de la población y la indigencia alcanzó su nivel más alto en un año

El informe del IDECBA correspondiente al primer trimestre de 2026 reveló que 651.000 personas viven en situación de pobreza en la Ciudad de Buenos Aires y 274.000 son indigentes. El estudio registró un aumento de la indigencia y de la población vulnerable respecto de un año atrás, al tiempo que se redujo la participación de la clase media y del sector medio frágil.

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La pobreza por ingresos volvió a aumentar en la Ciudad de Buenos Aires durante el primer trimestre de 2026 y alcanzó al 21,1% de la población, equivalente a 651.000 personas, mientras que la indigencia llegó al 8,9%, lo que representa 274.000 porteños que no logran cubrir siquiera el costo de la canasta básica alimentaria.

Los datos surgen del informe “Condiciones de vida en la Ciudad de Buenos Aires: indigencia y pobreza por ingresos y estratificación”, elaborado por el Instituto de Estadística y Censos de la Ciudad (IDECBA), que señala un deterioro de los indicadores sociales luego de cinco trimestres consecutivos de reducción interanual de la pobreza.

En términos de hogares, el estudio muestra que el 17,2% se encuentra en situación de pobreza, es decir, unos 236.000 hogares, mientras que el 6,8% (93.000 hogares) vive en condiciones de indigencia.

El principal factor detrás del incremento fue el crecimiento de la indigencia. En comparación con el mismo período de 2025, la proporción de personas indigentes pasó del 6,2% al 8,9%, lo que implica 83.000 personas más en esa condición. También aumentó la población considerada vulnerable, integrada por quienes no son pobres pero tienen ingresos apenas superiores al umbral de pobreza.

El informe explica que, aunque los niveles de empleo y actividad económica registraron leves mejoras, los ingresos de los hogares más vulnerables no lograron crecer al mismo ritmo que el costo de las canastas básicas, lo que provocó un deterioro en sus condiciones de vida.

Uno de los datos más preocupantes es el impacto sobre la infancia. El 34% de los niños, niñas y adolescentes de entre 0 y 17 años vive en hogares pobres, lo que equivale a 230.500 menores. Asimismo, la pobreza tiene una mayor incidencia en los hogares ubicados en la zona sur de la Ciudad y en aquellos con niños menores de 14 años, donde la probabilidad de caer en la pobreza aumenta a medida que crece la cantidad de hijos.

El estudio también revela que el 39,6% de los hogares pobres se encuentra en situación de indigencia, es decir, ni siquiera dispone de ingresos suficientes para cubrir la canasta básica alimentaria. Un año atrás esa proporción era del 27%, lo que evidencia un agravamiento de las privaciones dentro del universo de hogares pobres.

En promedio, cada hogar indigente dispone de un ingreso per cápita de $111.231, mientras que los hogares pobres no indigentes cuentan con $337.194 por persona. Según el IDECBA, para que un hogar salga de la pobreza sería necesario incrementar sus ingresos en $501.201 mensuales en promedio, cifra equivalente al 44,2% del valor de la canasta básica total.

El deterioro también se reflejó en la composición social de la Ciudad. El sector medio denominado “clase media” continúa siendo el grupo más numeroso, pero redujo su participación hasta representar el 47,2% de la población, mientras que el denominado sector medio frágil también perdió peso. En contraste, crecieron los sectores en situación de pobreza y vulnerabilidad.

Si se suman los hogares pobres y los vulnerables —aquellos que superan por poco la línea de pobreza y pueden caer en ella ante cualquier pérdida de ingresos—, el informe concluye que el 31,5% de la población porteña, unas 971.000 personas, se encuentra en una situación de fragilidad económica.

El informe del IDECBA advierte que el aumento de la pobreza registrado en el primer trimestre de 2026 interrumpe la tendencia de mejora observada durante el último año y muestra que la recuperación de los ingresos no alcanzó a los sectores de menores recursos, especialmente frente al incremento del costo de vida.

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