Publicado el 1 de junio de 2026|

Detuvieron a un policía porteño que estaba prófugo tras ser condenado a siete años por abuso sexual dentro de una comisaría de Palermo

Intervino la División Búsqueda de Prófugos de la Policía Federal Argentina (PFA).

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Foto: MPF-Nación

Un policía de la Ciudad de Buenos Aires que había sido condenado a siete años de prisión por abusar sexualmente de una compañera de trabajo fue detenido el viernes pasado en la localidad bonaerense de Arturo Seguí, tras permanecer prófugo desde abril. El arresto fue realizado por personal de la División Búsqueda de Prófugos de la Policía Federal Argentina (PFA), en el marco de un operativo coordinado con la Secretaría de Captura de Prófugos (SeCaP), dependiente de la Unidad Fiscal Especializada en Investigación Criminal Compleja (UFECRI).

El condenado, identificado como Facundo Sánchez Aguilar, de 34 años, había sido sentenciado en agosto de 2025 por el Tribunal Oral en lo Criminal y Correccional N°16 por los delitos de abuso sexual simple y abuso agravado con acceso carnal. La orden de detención había sido emitida el 9 de abril de este año, luego de que la Cámara Nacional de Casación en lo Criminal y Correccional confirmara la condena y rechazara un recurso de la defensa que cuestionaba el testimonio de la víctima.

Según el fallo judicial, los hechos ocurrieron en un anexo de una comisaría del barrio porteño de Palermo. El primer episodio tuvo lugar en diciembre de 2022, cuando el acusado hizo ingresar a la víctima —una agente recientemente incorporada a la fuerza— a un cuarto de limpieza, donde cerró la puerta y la agredió sexualmente. Meses después, en junio de 2023, volvió a hostigarla cuando estaban solos en la dependencia: se bajó los pantalones, exhibió sus genitales y la manoseó.

El tribunal consideró probado que el imputado se aprovechó de la inexperiencia de la joven y de la relación de subordinación existente, ya que cumplía funciones de instructor. También valoró como agravantes la situación de vulnerabilidad de la víctima, el impacto emocional de los hechos y las consecuencias laborales que derivaron en una licencia prolongada, su traslado y estigmatización dentro de la fuerza.

En su resolución, la Cámara de Casación subrayó que la falta de resistencia física de la víctima no puede interpretarse como consentimiento, sino como una reacción frente a un contexto de coerción y asimetría de poder. Además, remarcó que la demora en denunciar es frecuente en este tipo de casos, especialmente cuando ocurren en ámbitos institucionales donde la víctima teme represalias o descreimiento.

Tras la orden de captura, la Fiscalía General N°16 solicitó la intervención de la SeCaP para dar con el paradero del prófugo. A partir del análisis de bases de datos oficiales, registros de organismos públicos y cruces de información con empresas de telefonía, se identificaron varios domicilios vinculados al acusado. Finalmente, efectivos de la Policía Federal lograron ubicarlo y detenerlo en Arturo Seguí, a unos 20 kilómetros de La Plata.

En el marco de la condena, el tribunal también dispuso la extracción del perfil genético del imputado para su incorporación al Registro Nacional de Datos Genéticos vinculados a Delitos contra la Integridad Sexual.

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