Publicado el 15 de septiembre de 2026|

Piden una línea de prevención y asistencia ante el riesgo suicida en CABA

La iniciativa presentada en la Legislatura porteña plantea un servicio gratuito, confidencial y disponible las 24 horas durante todo el año, con personal capacitado para brindar escucha, orientación y contención.

suicidio

La legisladora porteña Aldana Belén Crucitta presentó un proyecto de ley en la Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires para crear una Línea de Prevención y Asistencia ante el Riesgo Suicida, destinada a brindar escucha, orientación, contención y asesoramiento a personas que atraviesen situaciones de crisis o riesgo suicida, además de familiares y allegados.

La iniciativa, registrada bajo el expediente 2827-D-2026 e ingresada este lunes 14 de septiembre, propone que el servicio sea gratuito, confidencial y accesible, con atención durante las 24 horas, los 365 días del año. El Poder Ejecutivo porteño deberá determinar los canales de comunicación a través de los cuales funcionará la línea y garantizar su difusión pública.

De acuerdo con el proyecto, la atención estará a cargo de personal especialmente capacitado para intervenir ante situaciones de crisis y riesgo suicida, siguiendo los lineamientos establecidos por la normativa vigente en materia de salud mental y prevención del suicidio.

La propuesta también contempla la elaboración de protocolos para la evaluación de cada situación, orientación, contención, derivación y seguimiento. En aquellos casos en los que se determine que existe una emergencia que requiere intervención inmediata, la línea deberá articular la respuesta con el Sistema de Atención Telefónica de Emergencias de la Ciudad, creado por la Ley 2.291.

Además, la autoridad de aplicación deberá garantizar la capacitación y supervisión permanente de los trabajadores afectados al servicio y su articulación con la red de efectores de salud y salud mental porteña.

Entre los fundamentos, Crucitta sostiene que el suicidio constituye un problema complejo de salud pública que requiere respuestas integrales y oportunas. En ese sentido, plantea que las situaciones de crisis pueden surgir en cualquier momento y que disponer de un canal de comunicación permanente puede funcionar como un primer acceso para acercar a una persona al sistema sanitario y a los dispositivos especializados.

La legisladora cita datos de las Estadísticas Vitales de la Dirección de Estadísticas e Información en Salud (DEIS) del Ministerio de Salud de la Nación correspondientes a 2023. Según esa información, durante ese año se registraron en el país 386 muertes por suicidio entre adolescentes de 10 a 19 años: 62 correspondieron al grupo de 10 a 14 años y 324 al de 15 a 19 años.

La tasa de mortalidad adolescente por suicidio alcanzó en 2023 los 5,3 casos cada 100.000 habitantes. La incidencia fue de 1,7 cada 100.000 entre quienes tenían entre 10 y 14 años y llegó a 9,2 cada 100.000 entre los adolescentes de 15 a 19 años.

El proyecto también toma como referencia los registros de intentos de suicidio incorporados al Sistema Nacional de Vigilancia de la Salud como evento de notificación obligatoria desde abril de 2023. Según los datos citados en los fundamentos, entre esa fecha y el 31 de octubre de 2025 se registraron 22.249 eventos en todo el país. El 95% correspondió a intentos sin resultado mortal y las tasas más elevadas se concentraron entre adolescentes y jóvenes de 15 a 24 años.

Crucitta también vincula la iniciativa con la Ley Nacional 27.130 de Prevención del Suicidio, que establece políticas de atención, investigación, capacitación y asistencia a las familias y contempla entre sus acciones la implementación de una línea telefónica gratuita de escucha para situaciones críticas, con operadores capacitados y mecanismos de derivación y contención.

Según los fundamentos, la propuesta porteña busca generar una vía de acceso sencilla e inmediata para las personas que atraviesen una situación de vulnerabilidad, pero también para quienes se encuentren cerca de alguien en riesgo y necesiten orientación sobre cómo actuar frente a señales de alarma.

La iniciativa plantea que la atención permanente es un aspecto central del dispositivo, dado que las situaciones de crisis no se ajustan a horarios administrativos. A su vez, establece que la línea no debería reemplazar la atención profesional presencial ni los servicios de emergencia existentes, sino funcionar como una puerta de entrada al sistema y como un mecanismo de articulación con la red sanitaria y de salud mental de la Ciudad.

“Prevenir el suicidio implica generar condiciones para que quien atraviesa una crisis pueda encontrar ayuda cuando decide buscarla y para que quienes advierten una situación de riesgo en una persona cercana sepan dónde recurrir”, sostiene la legisladora en los fundamentos.

El proyecto establece finalmente que los gastos necesarios para implementar la nueva línea serán afrontados mediante las partidas presupuestarias correspondientes y solicita el acompañamiento de los demás legisladores para su aprobación.

Compartir