Legislatura porteña: cuestionan la instalación de un comercio en una bóveda del Cementerio de la Recoleta y piden explicaciones
Señalan que el predio integra el Área de Protección Histórica APH14 “Ámbito Recoleta” y la parcela involucrada cuenta con nivel de protección integral.
Dos proyectos presentados en la Legislatura porteña pusieron bajo la lupa la licitación impulsada por el Gobierno de la Ciudad para concesionar durante cinco años una bóveda del Cementerio de la Recoleta (Comuna 2), como adelantó Pura Ciudad. Las iniciativas cuestionan el desarrollo de actividades comerciales y turísticas dentro del predio y, en uno de los casos, advierten sobre una posible contradicción con la normativa que regula los cementerios porteños.
El expediente 2482-D-2026, presentado por la legisladora Manuela Thourte junto a Guillermo Suárez, propone que la Legislatura exprese su preocupación por la Licitación Pública N.º 10002-1251-LPU26. En paralelo, el expediente 2487-D-2026, de autoría de Bárbara Rossen y con la coautoría de Francisco Caporiccio y Claudia Neira, plantea un pedido de informes al Poder Ejecutivo sobre los motivos y criterios utilizados para avanzar con la concesión.
La licitación fue convocada mediante la Disposición N.º 278/DGCOYP/26 y publicada en el Boletín Oficial porteño del 7 de agosto. El espacio involucrado tiene aproximadamente 24,55 metros cuadrados y está ubicado en la Sección 17, Tablón 201, Sepulturas 1 a 12 del Cementerio de la Recoleta, sobre Junín 1760. La apertura de ofertas está prevista para el 9 de septiembre a las 11.
El pliego establece una concesión onerosa por cinco años y contempla tres tipos de actividades: una tienda de artículos institucionales y recordatorios, venta de alimentos y bebidas y un servicio de turismo nocturno vinculado con el patrimonio de la necrópolis.
El canon base mensual fue fijado en $1,6 millones, mientras que para el turismo nocturno se estableció además una participación mínima del 20% sobre los ingresos brutos.
El planteo sobre la Ley 4977
El segundo proyecto introduce uno de los principales cuestionamientos a la licitación: sus autores piden al Ejecutivo que explique cómo se compatibiliza la concesión con el artículo 22 de la Ley 4977, que establece la prohibición de actividades comerciales dentro de los predios de los cementerios de la Ciudad.
Por ese motivo, solicitan que el Gobierno porteño informe los antecedentes que fundamentaron el llamado a licitación y explique los motivos por los cuales se decidió otorgar el uso y explotación comercial de una bóveda dentro del Cementerio de la Recoleta.
También requieren conocer qué criterios fueron utilizados para seleccionar específicamente la cripta ubicada en la Sección 17, Tablón 201, Sepulturas 1 a 12 y qué repartición intervino en esa determinación.
Qué actividades contempla la concesión
Según los documentos que acompañan la licitación, el llamado contempla la instalación de un “gift shop” con publicaciones, piezas gráficas, objetos conmemorativos y otros productos vinculados con la identidad histórica y cultural del cementerio y de la Ciudad.
También se permite la comercialización de alimentos y bebidas de elaboración simple, productos envasados y despacho inmediato, incluyendo café, té y otras infusiones. La modalidad prevista es “take away”, sin servicio de mesa ni permanencia del público dentro del local.
El tercer componente es el turismo nocturno, que incluye visitas guiadas y actividades de carácter cultural, educativo y recreativo destinadas a difundir el patrimonio histórico, artístico, arquitectónico y funerario de la necrópolis.
Preocupación por el valor patrimonial
Los dos proyectos coinciden en señalar las características particulares del Cementerio de la Recoleta. El predio integra el Área de Protección Histórica APH14 “Ámbito Recoleta” y la parcela involucrada cuenta con nivel de protección integral.
El proyecto de declaración presentado por Thourte advierte además que el cementerio es simultáneamente un lugar de sepultura y duelo y un espacio de relevancia histórica y cultural. En ese sentido, plantea que cualquier intervención debería contemplar no sólo la conservación física del patrimonio sino también los usos tradicionales del lugar y el respeto hacia las personas sepultadas, sus familiares y quienes concurren por motivos de duelo.
El pedido de informes de Rossen, Caporiccio y Neira recupera el mismo argumento y destaca que el cementerio alberga unas 4.500 bóvedas. También recuerda que más de 90 sepulcros fueron declarados Monumentos Históricos Nacionales y que el lugar es considerado un museo a cielo abierto, aunque los autores remarcan que continúa siendo, principalmente, un sitio de descanso de personas fallecidas.
También cuestionan las intervenciones sobre la cripta
El expediente 2482-D-2026 plantea además interrogantes sobre las obras que podrían realizarse en el espacio. Los fundamentos señalan que, al momento del llamado, todavía no estaría definido el proyecto definitivo de adecuación de la cripta.
El pliego establece que el futuro concesionario tendrá 30 días hábiles desde la toma de posesión para presentar el Plan de Obra, Adecuación y Mejoras Definitivo y luego tramitar las autorizaciones correspondientes.
Por tratarse de un inmueble con protección integral, el proyecto sostiene que las intervenciones deberían contar con las autorizaciones patrimoniales necesarias y que el proyecto definitivo debería ser público y verificable antes del inicio de las obras.
Además, la iniciativa señala una diferencia entre documentos técnicos respecto del alcance de la actividad gastronómica: mientras determinados informes describen la venta de productos cerrados en origen y sin elaboración en el lugar, el pliego permite alimentos y bebidas de elaboración simple y despacho inmediato.
Los dos expedientes quedaron así incorporados al debate legislativo sobre la concesión de la bóveda, con un proyecto orientado a expresar preocupación por la iniciativa y otro que busca que el Ejecutivo porteño explique sus fundamentos y su compatibilidad con la legislación vigente.






